24 jul. 2013

Nano Particulas. Evaluación de la Exposición Laboral

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Nano Particulas. Evaluación de la Exposición Laboral

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 La rapida Aplicación de las Nanotecnologías y los nuevos materiales a los que han dado lugar han ocasionado que  aun se tenga un conocimiento incompleto con respecto a los daños para la salud y seguridad de los trabajadores.





    1. INTRODUCCIÓN

    La nanotecnología es un campo multidisciplinar que se ha ido desarrollando de manera exponencial especialmente en la última década. Las extraordinarias propiedades de las partículas en el rango nanométrico dan lugar a múltiples aplicaciones, algunas ya en el mercado y otras en fase de desarrollo, de modo que ya se habla de la segunda revolución industrial. Dichas aplicaciones revolucionarias podrían suponer un gran beneficio para la sociedad en general, en campos tan diversos como la electrónica o la medicina.
    Sin embargo, la rápida aplicación de las nanotecnologías y los nuevos materiales a los que han dado lugar han ocasionado que aún se tenga un conocimiento incompleto con respecto a los daños para la seguridad y salud que puedan suponer estos materiales, pero parece claro que, en general, las nanopartículas son más tóxicas que el mismo material a mayor tamaño de partícula. En concreto, los estudios realizados al efecto ponen de manifiesto la importancia del área superficial en la toxicología de las nanopartículas.
    Esta situación pone en duda la validez del enfoque clásico, consistente en considerar las concentraciones personales en masa por unidad de volumen ej:mg/m3) para cada una de las fracciones (inhalable, torácica y respirable) definidas por la norma de muestreo de aerosoles UNE-EN 481(1) para la evaluación de este riesgo.
    En cualquier caso, es complicado obtener datos que permitan evaluar la exposición personal de los trabajadores debido a que el volumen de los equipos comerciales actualmente disponibles impide el muestreo personal y a la dificultad de discriminación entre las nanopartículas de fondo y aquellas procedentes realmente de la exposición laboral.
    En términos generales, la higiene industrial controla las exposiciones de los trabajadores comparando las medidas de las concentraciones de contaminantes en la zona de respiración del trabajador con un valor límite ambiental (VLA).
    Para poder realizar este tipo de evaluación es necesario que:

    1. Exista un índice para definir adecuadamente la exposición.
    2. La medida que se obtenga de este índice sea representativa de lo que está respirando el trabajador.
    3. Se disponga de métodos analíticos capaces de medir ese índice de exposición.
    4. Se conozcan niveles a los que dichas partículas tienen efectos para la salud.

    Los equipos de medida existentes hasta ahora en el mercado para medición específicamente de nanopartículas son muy voluminosos, lo que impide realizar un muestreo personal.
    No se ha decidido aún, si lo adecuado sería un índice en forma de concentración másica, numérica o de área superficial. No existen límites de exposición publicados, entre otros motivos porque son difíciles de establecer ya que en general no se conocen los niveles para los cuales las nanopartículas tienen efectos sobre la salud, especialmente para materiales sintéticos dado que no hay suficientes estudios epidemiológicos ni toxicológicos, y que aparecen nuevos nanomateriales continuamente en el mercado.
    Los equipos de medida actuales además de no resultar adecuados para el muestreo personal, como ya se ha señalado, tampoco permiten discriminar entre las partículas ultrafinas de fondo y las generadas por el proceso estudiado. Todos estos aspectos ilustran la dificultad de realizar una evaluación basada en el modelo higiénico clásico.
    Por ello el uso de metodologías de “control banding” (CB) o metodologías simplificadas de evaluación del riesgo puede ser una alternativa adecuada. Las primeras metodologías de este tipo fueron aplicadas en el campo de la higiene en la industria farmacéutica y microbiológica (2) dado que en ella se desarrollaban continuamente productos nuevos de los que no se tenía suficiente información toxicológica y de los cuales muchos nunca iban a salir al mercado (3). Las similitudes en la dificultad de evaluación son claras y por ello Paik et al. (3) proponen una metodología basada en la misma matriz del COSHH
    Essentials (4).
    La metodología original publicada en 2008 (3) fue posteriormente reevaluada introduciéndose ligeras modificaciones (5). A continuación se presenta la metodología modificada, pero se indicarán cuales han sido las modificaciones.

    2. EVALUACIÓN DEL RIESGO MEDIANTE METODOLOGÍAS SIMPLIFICADAS

    La metodología propuesta, considera como parámetros para la evaluación cualitativa la “severidad” y la “probabilidad”.
    El modelo utiliza un número limitado de factores para evaluar el riesgo con el fin de reducir la complejidad del método. La puntuación de severidad se determina en
    función de parámetros toxicológicos y la de probabilidad con el riesgo potencial de exposición. El resultado de la evaluación puede dar lugar a 4 niveles de riesgo e indica las medidas necesarias a poner en marcha en cada caso, tal como se muestra en la siguiente tabla


    Cálculo de la puntuación de severidad




    Es el equivalente a la peligrosidad intrínseca de la sustancia de otros métodos simplificados. En la metodología del COSHH Essentials del HSE (4) la puntuación se asigna en función de las frases R, lo que no es factible en la mayoría de los casos. La puntuación de severidad se obtiene sumando las aportaciones de 15 factores basados en las propiedades que los autores han considerado más relevantes al evaluar la toxicidad de las nanopartículas.
    La puntuación máxima de severidad son 100 puntos.
    Es razonable pensar que no siempre existirá información sobre todos los parámetros considerados, en este caso prima el principio de precaución y en consecuencia si la información toxicológica de uno de los factores es “desconocido” se le asignará el 75% de la puntuación máxima de dicha categoría.
    En la figura 1 aparecen los factores considerados para calcular la puntuación de severidad. Se tienen en cuenta variables relacionadas tanto con la nanopartícula como con el material a escala convencional. Dado que las nanopartículas pueden actuar de una manera muy diferente al mismo material y que, en general, son más tóxicas que en microescala, se da mayor importancia a las características del nanomaterial (70% de la puntuación) que a las características del material a mayor tamaño de partícula (30% de la puntuación). A lo largo del texto se hará referencia a un material de la misma composición, pero con tamaños de partícula superior al rango nanométrico, como material padre.
    Para el nanomaterial, 40 puntos de un total de 70 corresponden a características físco-químicas del mismo, ya que, tanto los factores físicos como los químicos han
    demostrado ser parte determinante de la toxicidad de los nanomateriales (6), (7), (8). Se consideran, además, cinco factores más generales de riesgo para la salud como carcinogenicidad, toxicidad para reproducción, etc., de los que se presupone que en muchos casos no habrá información y se les da un peso ponderado sobre los 30 puntos que les corresponden.
    En la primera versión del CB Nanotool sólo se consideraban 13 categorías y en la nueva se añaden dos más: la capacidad tanto del nanomaterial como del material padre de producir asma. Con las modificaciones realizadas las puntuaciones de las categorías serían las reflejadas en la figura 1.


    Cada uno de los factores obtiene un porcentaje de la puntuación alto, medio, bajo o desconocido. La tabla 2 resume las puntuaciones propuestas por Zalk et al. (5)
    La suma de los puntos de cada parámetro será un número entre cero y 100, que corresponderá a una severidad baja, media, alta o muy alta según lo descrito en la tabla 1. Es evidente que en muchos casos será muy difícil tener información sobre todos los parámetros considerados, (3) y (5) dan cierta información, por ejemplo la reactividad superficial podría ponderarse en determinados casos considerando la capacidad de la sustancia de dar lugar a estrés oxidativo. Los factores de forma y tamaño serían en principio más fáciles de conocer dado, . que en general las partículas que se sinteticen o utilicen en el proceso habrán sido caracterizadas. La solubilidad se considera como en el caso de las partículas a tamaño convencional, solubilidad en fluidos biológicos.
    En el caso de los parámetros toxicológicos, la información sobre estos parámetros es muy limitada en la mayoría de los casos y las posibles categorías son “sí” (alto), “no” (bajo) o “desconocido”.
    En el caso de la carcinogenicidad, un nanomaterial se considerará carcinogénico si es cancerígeno tanto en humanos como en animales. Por el momento se han
    identificado pocos nanomateriales como carcinogénicos, un ejemplo es el dióxido de titanio clasificado como carcinógeno potencial (2B) por la IARC.
    Por otro, lado la toxicidad dérmica incluiría tanto a las sustancias capaces de producir lesiones en la piel por contacto como a aquellas capaces de atravesar la piel por absorción.
    Es evidente que será mucho más fácil obtener la información necesaria en el caso del material padre. En este caso será posible determinar si es cancerígeno o mutágeno, si la sustancia está clasificada como C1A o C1B, o como M1A o M1B, de acuerdo con el Reglamento (CE) nº 1272/2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas (11). La toxicidad puede determinarse a partir del valor límite que indica la tabla 2. En cuanto a toxicidad dérmica, se considera tanto el riesgo de absorción por la piel como por contacto cutáneo, esta información puede obtenerse del etiquetado de la sustancia y de las frases R, por ejemplo asignando un “sí” a las sustancias que tuvieran alguna de las frases R que incluye la metodología del COSHH Essentials para el riesgo dérmico, recogidas en la tabla 3 o las frases H equivalentes recogidas en la tabla La toxicidad para la reproducción se asignaría a materiales que tengan las frases: R60, R61, R62 y R63 o sus frases H equivalentes que serían todas las frases H360 y H361. La capacidad de producir asma puede asignarse a materiales etiquetados con las frases R42, R42/43 o su frase H equivalente (H317).



    Determinación de la puntuación de probabilidad

    Para estimar la exposición de los trabajadores se considera la posibilidad de que las nanopartículas pasen al ambiente, lo que aumenta principalmente la probabilidad de inhalación, pero también la de contacto con la piel.
    Al igual que en el caso de la severidad, la máxima puntuación es 100 y se calcula sumando la puntuación de cada uno de los factores que se detallan a continuación:

    •• Cantidad estimada de nanomaterial por tarea (25)
    •• Pulverulencia /capacidad de formar nieblas (30)
    •• Número de empleados con exposición similar (15)
    •• Frecuencia de la operación (15)
    •• Duración de la operación (15)

    Un dato desconocido supondría el 75% del máximo de la categoría (que aparece entre paréntesis en la lista). Al igual que en el cálculo de la severidad, cada uno de los factores obtiene un porcentaje de la puntuación: alto, medio, bajo o desconocido. La tabla 5 resume las puntuaciones propuestas por los autores (3)(5)
    La pulverulencia (o la capacidad de formar nieblas) es un parámetro para el que puede ser complicado decidir la categoría. Fuentes de información pueden ser la utilización de contadores de nanopartículas, el conocimiento del proceso u observaciones como la contaminación de las superficies de trabajo.
    Además, si dicho parámetro es considerado nulo, automáticamente se considera el riesgo “extremadamente improbable”, porque es evidente que si el material no pasa al ambiente, el resto de los factores considerados no tienen importancia.




    3. CONCLUSIONES

    Esta metodología simplificada es una herramienta útil a la hora de evaluar los riesgos por exposición a nanomateriales, dadas las dificultades anteriormente mencionadas para realizar una evaluación cuantitativa del riesgo.
    Es importante resaltar que la herramienta fue creada para evaluar situaciones de producción a pequeña escala o incluso laboratorios de I+D, por lo que sería necesario modificarla, principalmente en lo relativo al cálculo de las puntuaciones de probabilidad, en procesos industriales y utilizarla en cada fase de producción en la que pudiera haber exposición.
    Este tipo de métodos simplificados son de aproximación por lo que las puntuaciones que se obtienen tienen un carácter orientativo y la experiencia del evaluador juega un papel fundamental en ellos (12). El peso que se da a cada parámetro ha sido el considerando como el más adecuado por los autores, pero es posible modificarlos para adaptar la herramienta a situaciones diferentes. Por ejemplo, es posible complementar la herramienta con mediciones en campo y dar la puntuación de pulverulencia en función de dichas mediciones.
    Por otro lado, los conocimientos sobre nanopartículas, datos de exposiciones, efectos sobre la salud, etc., van aumentando, lo que probablemente permitirá refinar la herramienta. Por ejemplo: la información que vaya apareciendo de estudios toxicológicos o relativa a efectos sobre la salud podría añadir nuevas categorías o cambiar la ponderación de puntuacione incluso podría llegar a cambiar la matriz de decisiones ya que de momento las dos primeras columnas llevan a idénticos resultados.
    En cualquier caso, independientemente de sus limitaciones la metodología permite realizar una evaluación cualitativa del riesgo de exposición a nanopartículas y tomar decisiones sobre las medidas preventivas necesarias para el control del riesgo, en ausencia de legislación específica o valores de referencia ambientales aplicableses entre las ya existentes,

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