1 jun. 2012

RIESGOS DE INCENDIOS EN QUIROFANOS

RIESGOS DE INCENDIOS EN QUIROFANOS

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¿Es posible tener un incendio en un quirófano?
POR Juan José Agún González1 y Oscar Rodríguez Berges2
1Centro de Recuperación y Rehabilitación de Levante. Valencia. España
2Centro de Recuperación y Rehabilitación de Levante. Valencia. España

Podemos pensar que un quirófano es el Sancta Sanctorum de un Hospital, el sitio más "seguro" dentro del entorno más controlado, en todos los aspectos.
Pero, es un hecho contrastado, aunque no siempre difundido, que los incendios en quirófano existen y suelen ser por causas internas al propio quirófano.
Durante una intervención quirúrgica tenemos una posibilidad de sufrir un incendio en el momento más peligroso de la vida de un paciente y crear una situación de emergencia en un área crítica.
Los objetivos de esta investigación son:
- Incidir en la posibilidad de tener un incendio en quirófano.
- Analizar las posibilidades del riesgo.
- Detectar conductas y elementos peligrosos.
- Analizar las medidas preventivas a adoptar.
COMBUSTIBLES: Un combustible, básicamente, es cualquier cosa que pueda quemarse, incluyendo casi todo lo que entra en contacto con los pacientes, así como los propios pacientes. En un quirófano existen multitud de componentes susceptible de ser combustibles.
Tabla I. Tabla combustible en quirófano

COMBURENTE: El comburente por antonomasia es el oxígeno atmosférico, que se encuentra normalmente en el aire con una concentración porcentual en volumen aproximada del 21%. Todos los comburentes tienen en su composición oxígeno disponible, ya sea en forma de oxígeno molecular, como se ha dicho, o bien como ozono, o diversos óxidos u oxácidos que ceden el oxígeno al momento de la combustión. Para que se produzca la combustión es necesaria la presencia de una proporción mínima de oxígeno, que por regla general va de un 15% hasta en casos extremos de un 5%.
La anestesia, a menudo, requiere la entrega de oxígeno (por encima del 21%) para garantizar una correcta oxigenación del paciente. Una característica del oxigeno es que es más pesado que el aire y por lo tanto tiende a acumularse en las zonas baja
s como por ejemplo en la cavidad torácica del paciente, o en los pliegues del campo quirúrgico).
Con el aumento de oxígeno es más fá
cil de producir un incendio, se quema más rápido, produce más calor y es más difícil de extinguir.
Existen otros gases en el quirófano que pueden producir oxígeno, como puede suceder en la descomposición térmica del Óxido Nitroso. Ciertos gases pueden apoyar la combustión, como ejemplo, la ficha de seguridad del Protóxido de Nitrógeno N2O (anestésico general: sistema nervioso y central) nos indica:
Tabla II. Ficha de seguridad del N2O (Protóxido de nitrógeno)

Reacción en cadena
Proceso que permite la continuidad y propagación del incendio siempre que se mantenga el aporte de energía de activación,
combustible y comburente.
Hasta los años 50 el triángulo del fuego explicaba perfectamente el fenómeno de la combustión, pero a partir de la utilización de agentes extintores para la aeronáutica, como el Tetracloruro de carbono, se observó que estos extinguían el fuego sin incidir en ninguno de los tres lados del triángulo, por lo que se convirtió en el tetraedro del fuego, incorporando la reacción en cadena como un elemento más.
Una vez iniciado el incendio, existen numerosos materiales con componentes plásticos que son capaces de mantener una llama y una combustión lenta con la cual podemos mantener la reacción en cadena y producir quemaduras en el pacien
te o a los trabajadores.
Por ejemplo, al producirse el incendio y arder los paños de campo adhesivos con componentes plastificados generamos unas gotas incandescentes.
Fig.3 Partes incandescentes de un paño
de campo quirúrgico ardiendo
Según el Reglamento electrotécnico de baja tensión se considera a un quirófano
(ITC-BT-38 del Reglamento electrotécnico para baja tensión aprobado por
REAL DECRETO 842/2002, de 2 de agosto. BOE núm. 224 del miércoles 18 de septiembre.)

Medidas contra el riesgo de incendio o explosión
Para los quirófanos o salas de intervención en
los que se empleen mezclas anestésicas gaseosas o agentes desinfectantes inflamables, la figura 2 muestra las zonas G y M, que deberán ser consideradas como zonas de la Clase I; Zona 1 y Clase 1; Zona 2, respectivamente, conforme a lo establecido en la ITC-BT-29. La zona M, situada debajo de la mesa de operaciones (ver figura 2), podrá considerarse como zona sin riesgo de incendio o explosión cuando se asegure una ventilación de 15 renovaciones de aire/hora.
Los suelos de los quirófanos o salas de intervención serán del tipo antielectrostático y su resistencia de aislamiento no deberá exceder de 1 MW, salvo que se asegure que un valor superior, pero siempre inferior a 100 MW, no favorezca la acumulación de cargas electrostáticas peligrosas.
En general, se prescribe un sistema de ventilación adecuado que evite las concentraciones de los gases empleados para la anestesia y desinfección.
Tabla III. REBT
Zonas con riesgo de incendio y explosión en
el quirófano, cuando se empleen mezclas
anestésicas gaseosas o agentes desinfectantes inflamables

Como método de trabajo se va a tener en cuenta el método básico de la repetición de un hecho para encontrar las causas no fortuitas.
En nuestro caso:
- Análisis de la zona de trabajo (quirófano).
- Estudio de los materiales del entorno (inflamabilidad y transmisión del fuego de telas, plásticos, gases, etc.)
- Estudio de los métodos de trabajo.
- Reproducción de varias situaciones de riesgo con incendio.
Como material utilizaremos:
- Material de uso en quirófano (Povidona Iodada, Clorhexidrina, Paños de campo quirúrgico, bisturí eléctrico, oxigeno en gas, mascarillas y un paciente (conejo).

Resultados
A modo de resumen, podemos decir, que los incendios en quirófano es un riesgo presente con una baja incidencia, en EEUU desde enero de 1995 hasta junio de 1998 han tenido 167 incendios en quirófano (según M E Bruley, Surgical fires: perioperative communication is essential to prevent this rare but devastating complication, Qual Saf Health Care 2004;13:467-471) y en España se desconocen los datos.
En la búsqueda de las causas de un incendio en quirófanos
se han realizado varios experimentos para determinar:
- La posibilidad de reproducir un fuego con los elementos quirúrgicos habituales.
- Análisis de la inflamabilidad de diferentes elementos.
- Análisis de los daños directos e indirectos.
- Estudio de las posibles medidas preventivas a aplicar.
Para poder responder a los cuatro planteamientos que nos hemos impuesto se realizan diferentes experimentos:
Mediante la aplicación de llama directa, determinar la facilidad de inflamación de:
- Povidona Iodada (20cc): se aplica llama directamente durante 1 minuto, llegando a una temperatura de aprox. 60 º C. Al retirar la llama se mantiene durante menos de 1 segundo. NO INFLAMA.
NOTA: La Povidona iodada con ETANOL a 70% v/v final según indica la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria "No calentar el producto, ni utilizarlo próximo a una fuente de calor o de llama, debido al riesgo de inflamabilidad por la presencia del alcohol."
- Clorhexidrina (20cc): se aplica llama directamente durante 1 minuto, llegando a una temperatura de aprox. 60 º C. Al retirar la llama NO se mantiene. NO INFLAMA.
- Paño adhesivo de campo estéril (de 100cm x 75 cm y banda adhesiva de 100 cm. SE INFLAMA INMEDIATAMENTE al aplicarle una llama, el paño se fusiona y aparecen gotas con llama las cuales pueden quemar fácilmente la tela o sabana que se coloca debajo del paciente.
Fig.5 paño adhesivo fusionado, con llama.
Fig.6 Llama en sabanilla con duración de >3 seg
Fig.7 Efectos de la llama en la sabanilla de algodón.
- Como dato, se indica en los folletos de características de la marca:
"Todos los campos quirúrgicos XXX están clasificados como productos con inflamabilidad normal (clase I) utilizando el Estándar de la Comisión de Seguridad de productos para el Consumidor del Código de Reglamentos Federales (CFR) 1610 respecto a la inflamabilidad de textiles para ropa.
Esta prueba es el estándar vigente en la industria y se utiliza para diferenciar los materiales que tienen inflamabilidad normal de aquellos que pueden quemarse intensamente y con rapidez."
Las restricciones del "The General Fammable Fabrics Act Flammability" que aplica a todas las vestimentas están basadas en 3 normas de inflamabilidad diferentes. Estas normas están establecidas en el Código de Regulaciones Federales (
CFR) en el 16 CFR 1610, et seq.:
En cuento al riesgo de incendio, es claro que cuando utilizamos elementos que generar calor, como un
electrobisturi; y en combinación con elementos combustibles, como los hay en un campo quirurgico; sumado a la calidad y cantidad del comburente de un quirofano. Es importante tener esto presente para prevenir un incendio y afectar a un paciente.

Un caso estudiado sobre este tipo de incendio, fue realizado sobre una Paciente de 63 años que es sometida a una blefaroplastia bilateral bajo anestesia local; durante el transcurso de la misma se desencadena un incendio en quirófano debido a una chispa producida por el bisturí eléctrico. Como consecuencia del incendio se producen quemaduras en la paciente con secuelas estéticas.
Los incendios en quirófano con afectación del paciente no son una complicación desconocida, existiendo una media de 20 a 30 incendios anuales sólo en Estados Unidos (1). En la literatura científica se recogen varios artículos que describen situaciones parecidas ocurridas durante cirugía no solo facial, sino incluso ocular (2,3), coincidiendo en todos los casos tres factores causales (1-5), a saber:
Una fuente de calor, material inflamable y oxígeno catalizador.
La fuente de calor causante puede ser cualquiera capaz de generar una chispa, en nuestro caso el bisturí eléctrico, pero también ha sido descrita esta c
omplicación con cauterios a pilas e incluso fuentes de láser y luz.
El material inflamable va desde los paños quirúrgicos, ya sean de algodón o de plástico impermeable, a los tubos de oxígeno, compresas quirúrgicas y hasta el pelo y vello del paciente, incluso si se han utilizado lacas y perfumes que puedan impregnarle.
Un ambiente enriquecido de oxígeno facilita
la combustión. Si la concentración normal atmosférica del oxígeno es del 21%, en atmósferas enriquecidas de oxígeno cualquier material prenderá y arderá con mayor facilidad, incluso materiales poco
inflamables en condiciones normales, como el tubo de plástico.




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