5 may. 2012

Sensibilización Medioambiental

Sensibilización Medioambiental

1.1. La carrera por el Medio Ambiente.

         En el mundo occidental, desde la revolución industrial, la actividad humana se ha centrado en el crecimiento económico y en el aumento del nivel de vida. El "bienestar" se ha asociado a la idea de alcanzar niveles cada vez más elevados de producción, abastecimiento, comunicaciones, transportes... "Cuanto más se produce y se consume se está mejor". El problema estriba en que cuanto más se produce más recursos se necesitan y cuanto más se consume más desperdicios se generan.

     El hombre en particular y la sociedad en general tienen su "ser" en el medio ambiente, un término muy amplio que incluye la naturaleza, la fuerza y la actividad de seres vivientes, incluido el propio hombre, y no vivientes como los elementos químicos y la energía, y la interacción y el equilibrio entre ellos y que afecta a la existencia de todos.

     La vida del hombre se ve afectada por su medio ambiente, en la medida en la que su supervivencia y desarrollo dependen de éste, y como las monedas, tiene dos caras: por una parte el medio ambiente le suministra los recursos y la energía para su sustento, el hábitat en el que se desarrollan sus actividades y el vertedero donde se depositan los residuos que genera; por otra, la vida del hombre también está expuesta a las agresiones de la naturaleza, que tienen manifestaciones de diversa índole: enfermedades, privación de recursos, inclemencias climáticas, plagas, inundaciones, etc.
Como cualquier otra especie, el hombre tiene un derecho inalienable de luchar por su supervivencia, de utilizar los recursos naturales en su propio provecho. Las metas primordiales de la actividad humana deben ser el "progreso", la mejora del "nivel de vida" y la búsqueda del "bienestar". Son metas legítimas y merecen la pena.

     De igual modo, está legitimado para desarrollar la ciencia y la tecnología que le permitan alcanzar dichas metas. De hecho, utilizando como instrumentos la ciencia y la técnica, el hombre ha sido capaz de vencer algunas enfermedades, ha puesto a punto ingenios que realizan labores penosas o costosas para las personas, que logran reducir el tiempo y los errores o que simplemente les facilitan el trabajo, ha optimizado la generación de algunos recursos, ha aliviado las consecuencias de una climatología adversa, ha creado obras de arte, etc. Sería un disparate ignorar que el mayor o menor avance científico y tecnológico ha condicionado, en muchos aspectos, el acceso de las comunidades a una vida mejor.

Es cierto que la tecnología ha conseguido resolver muchos problemas y muchas empresas han comenzado a gestionar el conocimiento, se han embarcado en la “creación de valor”, han puesto en marcha distintas iniciativas para estructurar y medir sus activos intangibles que generan o generarán valor en el futuro. Saben que, dentro del mundo empresarial, existe una corriente de opinión convencida de la necesidad de registrar los elementos que no están recogidos en los estados contables. Pero ¿cómo se puede gestionar el capital intelectual sin haber barrido antes? ¡Haga de su puesto de trabajo un lugar “seguro” para pensar!.

1.2. Ecología.

     Los problemas no han sido inventados para atemorizar a la gente. Están ahí: el adelgazamiento de la capa de ozono, la deforestación, la desertización, la destrucción de los bosques tropicales, la degradación del aire, del agua y del suelo, la contaminación acústica, nuclear y electromagnética. Las perniciosas consecuencias son inevitables: lluvia ácida, efecto invernadero y cambios climáticos, pérdida de la biodiversidad y del equilibrio ecológico... Y lo que es peor, finalmente se traducen en un daño para la salud de los propios seres humanos: cáncer, dolencias respiratorias, mutaciones genéticas, problemas digestivos, estrés, etc.

     Algunos opinan que la fuente más importante de la contaminación es la pobreza mientras que la riqueza defiende la limpieza, y apuestan sin reservas por el crecimiento. Están convencidos de que el desarrollo económico que permite los avances científico y tecnológico impedirá que las amenazas, en boca de grupos ecologistas más o menos radicales, se hagan realidad. - Cuando el adelgazamiento de la capa de ozono suponga una radiación solar realmente peligrosa para las costas californianas, la capa de ozono se arreglará.

Sin embargo, con un poco de prudencia y bastante de humildad, deberíamos preguntarnos hasta que punto tenemos capacidad para encontrar el arreglo, y sobre todo cuanto tiempo tendrá que transcurrir. La contaminación tiene vocación viajera trasladándose en el tiempo y en el espacio, a veces tan silenciosamente que pasa inadvertida, y manifestándose dónde y cuándo menos se la espera. El cáncer sigue llevándose por delante a miles de personas, incluso a aquellas que disponen de todos los medios materiales a su alcance.

     ¿Cómo conciliar los intereses, aparentemente contrapuestos, de una comunidad que instala una torre de telecomunicaciones y una unidad familiar con hijos hiperactivos?

     La ecología, vocablo empleado por Ernest Haeckel hace más de cien años, cuyo significado etimológico es "el estudio de la casa", y que empleamos para referirnos al estudio de las relaciones entre los seres vivos y el medio en el que viven, no es una idea nueva pero empieza a tener un peso específico importante en nuestra sociedad.

     En el panorama actual, las nuevas inquietudes de los clientes, tanto internos como externos, se identifican cada vez más con la protección al entorno. Aunque el interés público se centra en asuntos de tremenda trascendencia social como el terrorismo, el paro, la educación, la vivienda, los impuestos, la crispación política, la estabilidad monetaria, etc., la sociedad está cada vez más preocupada por el mundo que vamos a dejar a nuestros hijos.

     Desde hace algunos años resulta común asociar, al menos parcialmente, "calidad de vida" con el disfrute de un medio ambiente lo más integro y lo menos contaminado posible. Agua clara, aire limpio, silencio, paisajes, ... son valores de singular relieve en el concepto actual de desarrollo de las sociedades humanas y son tenidos cada vez más en cuenta a la hora de planificar o ejecutar cualquier actividad económica.

     El medio ambiente debe ser protegido, y es tarea de todos: de las administraciones, de los mercados, de las empresas y del público en general. Como dijo Margaret Thatcher en el discurso que pronunció en 1988 "La Tierra no puede ser el feudo de ninguna generación. Lo único que tenemos es un arrendamiento de por vida, con la obligación de mantenerla en perfectas condiciones".

     Estamos en el momento de modificar los objetivos en la toma de decisiones, de ponderar de modo más ecológico las restricciones y las alternativas, de asumir, definitivamente, que los intereses a corto plazo tienen que coexistir con la necesidad impostergable de un crecimiento sostenido en el tiempo. Ninguna de estas cuestiones es fácil de abordar.

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