11 mar. 2012

Sistemas de Evaluación de Peligro de Incendios

En este texto se presenta una revisión de los principales de Sistemas de Evaluación de
Peligro de Incendios, utilizados por distintos países. Su objetivo es ayudar a la mejor
comprensión del concepto de ´peligro de incendio´ y de las metodologías existentes
para evaluar los distintos aspectos que contribuyen al mismo.

Introducción
El inicio de un incendio está condicionado a la presencia de una fuente de
ignición, ya sea ésta natural o antrópica. Dada la fuente de ignición, diversos factores
ambientales condicionan la ocurrencia de un foco. Las características de la vegetación
y el estado del tiempo, como así también la topografía, serán factores determinantes del
posterior comportamiento del fuego. Asimismo, la evolución del incendio estará
condicionada por las acciones que se tomen para su supresión; las características del
terreno donde se desarrolle el fuego, las vías de acceso y la cercanía a fuentes de agua,
serán todos factores que contribuirán al grado de dificultad que presentarán estas
acciones.
Diversos sistemas se han desarrollado con el objetivo de evaluar los factores
condicionantes de la ocurrencia, el comportamiento y los efectos de los incendios.
Aquellos sistemas que evalúan la probabilidad de que exista una fuente de ignición, se
denominan sistemas de evaluación de riesgo de incendio. Aquellos sistemas que,
además del riesgo, toman en cuenta la probabilidad de ignición, las características del
comportamiento del fuego en caso que un foco prospere, las dificultades para el control
y los daños que causaría, se denominan sistemas de evaluación de peligro de
incendio.
Los sistemas de evaluación de riesgo y/o peligro de incendio se componen de
índices (ver Anexo I), cada uno de los cuales es un indicador de la contribución de un
determinado factor a la probable ocurrencia, el comportamiento y los efectos de un
incendio. Los más simples se componen de un único índice, que generalmente toma en
cuenta solo el efecto de la temperatura, la humedad relativa y la precipitación para
proveer información sobre la probabilidad de ignición, dada la existencia de una fuente
de ignición. Sistemas más complejos incorporan relaciones entre las variables del
tiempo, el estado de los combustibles y el comportamiento del fuego, para producir
indicadores que provean una medida cuantitativa de las dificultades de control, en
términos de características del frente de llamas, y del daño o impacto potencial que
causaría el incendio.
Existen también otros tipos de índices que enfatizan sobre el comportamiento
de una única variable y que se utilizan para complementar a los sistemas de evaluación
de peligro de incendios. Así encontramos índices de sequía evalúan la disponibilidad
de agua o estado de humedad de los combustibles; o índices de estabilidad permiten
conocer las condiciones de estabilidad de la atmósfera.
Los sistemas de evaluación de peligro son herramientas imprescindibles para la
planificación de actividades de prevención de incendios. Los mismos son indicadores
útiles de las áreas donde es necesario efectuar reducción de combustibles y del
momento más adecuado para realizarlas, de como decidir la asignación de recursos
antes y durante el desarrollo de las temporadas de incendios y de cómo evaluar con
mayor objetividad la eficiencia de las medidas de prevención y de las técnicas de
supresión aplicadas.
El desarrollo de un sistema de evaluación de peligro de incendios, requiere de
una gran inversión de tiempo y de recursos humanos y económicos. A modo de
ejemplo, el Sistema de Evaluación de Peligro de Incendios Canadiense, es el resultado
de un proceso de investigación a lo largo de un período de 70 años; el sistema utilizado
hoy en el oeste de Australia demandó la inversión de aproximadamente 6 millones de
dólares australianos y un período de investigación y desarrollo de 40 años.
Por lo dicho anteriormente, se deduce que la utilización de un sistema de
evaluación de peligro de incendios ya existente reduce significativamente las
inversiones de tiempo y de dinero a los organismos de manejo del fuego; es por ello
común la adopción total o parcial, de sistemas existentes. Un ejemplo es el Sistema
Canadiense adoptado parcial o completamente en regiones como Alaska, y en países
como Fiji y Nueva Zelanda. Asimismo, el índice de sequía conocido como Keetch-
Byram, desarrollado en los Estados Unidos, ha sido adoptado en Indonesia.
Si bien la adopción de un determinado sistema puede permitir la reducción de
costos de investigación y desarrollo, los costos de aplicar un sistema de evaluación de
peligro que no se ajuste al ecosistema al cual se lo aplica, pueden ser mayores por
inducir a decisiones de manejo inadecuadas. Por este motivo, la adopción de cualquiera
de estos sistemas requiere de experiencias de prueba que permitan efectuar los ajustes
adecuados para cada región.
En algunas regiones de nuestro país se utilizan diversos índices de peligro; sin
embargo, no se ha definido aún un criterio nacional sobre la metodología a seguir para
la evaluación de peligro. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), aconseja la
adopción de un único sistema a nivel nacional, que permita la comparación de las
condiciones de peligro entre distintas regiones y asegure la adecuada asignación de
recursos de prevención, supresión e investigación.
Dado que, la decisión de optar por el desarrollo de un nuevo sistema o la
adopción de alguno de los que se encuentran en uso, debe estar fundamentada en el
conocimiento de los sistemas existentes, presentamos en este trabajo la descripción de
algunos de los sistemas utilizados en distintos países. Asimismo, describimos los
criterios con los que fueron desarrollados y sus alcances y limitaciones.

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