16 de feb. de 2015

Evaluación integral del nivel de riesgo músculo esquelético en diferentes actividades laborales

Salud de los Trabajadores

versión impresa ISSN 1315-0138

Resumen

RODRIGUEZ MARQUEZ, Eliana del Valle  y  MANERO ALFERT, Rogelio.Evaluación integral del nivel de riesgo músculo esquelético en diferentes actividades laborales. Salud de los Trabajadores [online]. 2008, vol.16, n.1, pp. 17-26. ISSN 1315-0138.
Esta investigación se realiza con el objeto de estudiar de manera integral las condiciones de 31 puestos de trabajo distintos y simultáneamente, determinar la capacidad que tiene un nuevo modelo de evaluación ergonómica para estimar satisfactoriamente el nivel de riesgo de lesiones músculo esqueléticas (L.M.E.). A los trabajadores se les evaluó la capacidad física mediante la Prueba Escalonada y se efectuó un análisis de las demandas del trabajo utilizando los métodos REBA y MODSI. El ambiente físico, la carga física y los factores psicosociales fueron estudiados a través del método LEST. Los resultados muestran que los sujetos realizan sus actividades en una zona de seguridad fisiológica. El ruido es el factor ambiental de mayor impacto y de los componentes psicosociales, la iniciativa y el estatus social presentan alta nocividad. La evaluación biomecánica indica que la carga postural es el elemento más estresante. Por último, se destacan las incompatibilidades ergonómicas encontradas, se recomienda adiestramiento sobre higiene postural y el enriquecimiento de las tareas, acompañado de cambios tecnológicos acordes con las capacidades de los trabajadores. Tras la incorporación de elementos fisiológicos y psicosociales, el nivel de riesgo sube una clasificación en 32% de los casos cuando son evaluados a través del MODSI. Se realizan consideraciones para el perfeccionamiento futuro del modelo.
Palabras llave : ingeniería humana; biomecánica; sistema musculoesquelético; lesiones.
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Manual breve sobre como hacer un estudio de ruido

Manual breve sobre como hacer un estudio de ruido


En MELISSA tenemos varios años de experiencia en el estudio del impacto acústico. Hemos realizado estudios de ruido para carreteras, aeródromos, ferrocarriles, edificaciones, planes parciales... Nuestro éxito radica en una metodología sencilla pero precisa y unos resultados de máxima fiabilidad. Lo primero que debe hacerse es describir el proyecto y cartografiar su localización.A continuación se estudiará la legislación sobre ruido que afecta al proyecto en cuestión.

En España debe tenerse en cuenta:

Legislación Europea

  • Directiva 2002/49/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de25 de junio, de 2002 sobre evaluación y gestión del ruido ambiental.

Legislación Estatal

  • Ley 37/2003, de 17 de noviembre de 2003, del Ruido.
  • Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, de Ruido, en lo referente a la evaluación y gestión del ruido ambiental.
  • Real Decreto1367/2007, de 19 de octubre, por el que se desarrolla la ley 37/2003, de 17 de noviembre, de Ruido, en lo referente a la zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas.
  • Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera

Legislación Autonómica en caso de que la hubiera

Una vez finalizada la parte introductoria comienza la parte de análisis, en la que se estudia el ámbito y los aspectos necesarios para el cálculo del ruido. Se recomienda empezar por definir el área del ámbito de estudio, que será lo suficientemente amplia como para englobar toda la superficie que pueda quedar afectada por el desarrollo del proyecto. Una vez delimitado el ámbito se puede proceder a su descripción. La descripción debe atender por lo menos a la información necesaria para llevar a cabo los cálculos de ruido: 
  • Usos del suelo existentes y previstos, si el proyecto supone un cambioen éstos; así como presencia elementos relevantes para el estudio comohospitales, colegios… Esta información será representada en un mapa.
  • Focos de ruido: vías de comunicación, industrias, otras infraestructuras… Al analizar los focos de ruido se estudiarán en detalle aspectos queinfluyan en la intensidad del ruido producido como por ejemplo la intensidadmedia diaria de tráfico. 
  • Barreras y obstáculos a la propagación del  ruido: topografía, paredes,edificios, masas forestales…  
Adicionalmente, es conveniente llevar a cabomediciones del ruido con sonómetro en el campo. La campaña de medidascon sonómetro en campo no se realiza para obtener los niveles de ruidodentro del ámbito de estudio, ya que se trata de una medida muy puntualen la que existen multitud de variantes, sino más bien para, por un ladoidentificar las principales fuentes de ruido  que afectan al ámbito, y por otrolado poder comprobar que los planos de modelización de ruido que seemplearán posteriormente se ajustan a la realidad. A la hora de seleccionarlos puntos donde se van a realizar las mediciones, conviene situarse cercade las fuentes de ruido identificadas. En cada punto deberán realizarsemediciones para los tres periodos del día. Conviene que las mediciones seadapten también a la legislación, que establece el modelo del sonómetro, laaltura a la que deben realizarse, la duración…

Conociendo los datos anteriores se puede pasar al estudio de los niveles de ruido permitidos. Para ello se zonificará el territorio en áreas de sensibilidad acústica según establece la legislación estatal y la legislación autonómica (en caso de existir).
En cuanto a la legislación estatal, el Real Decreto1367/2007, de 19 de octubre, por el que se desarrolla la ley estatal 37/2003 de Ruido, determina distintos valores límite de presión sonora según el uso del suelo y tres periodos de referencia:
  • Día (d): período de 12 horas que va de 7:00 a 19:00h
  • Tarde (e): período de 4 horas que va de 19:00 a 23:00h
  • Noche (n): período de 8 horas que va de 23:00 a 7:00h
 NIVEL LÍMITE dB(A)*
TIPO DE ÁREA ACÚSTICADíaTardeNoche
e) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso sanitario, docente y cultural que requiera una especial protección contra la contaminación acústica.606050
a) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso residencial.656565
d) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso terciario distinto de recreativo y espectáculos.706565
c) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso recreativo y de espectáculos.737363
b) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso industrial.757565
f) Sectores del territorio afectados a sistemas generales de infraestructuras de transporte, u otros equipamientos públicos que los reclamen.No definidoNo definidoNo definido
La identificación de las áreas de sensibilidad acústica deberá tener en cuenta tanto el uso actual del suelo, como el previsto si el proyecto supone un cambio en éste; y será cartografiada. 

Tras haber obtenido toda la información anterior se puede proceder a la realización de la modelización del ruido. La modelización del ruido consiste en obtener mapas de isófonas para los tres periodos del día tanto para la situación preoperacional como para la postoperacional.
Para ello se utilizará un software y un método de cálculo de ruido que cumpla con la legislación (en MELISSA utilizamos la última versión del software CadnaA).

En general, los datos que deben introducirse en el programa para realizar el cálculo, son los siguientes: 
  • Área de cálculo
  • Topografía del terreno 
  • Edificaciones con su volumen 
  • Focos de ruido con los parámetros requeridos por el programa (por ejemplo la intensidad media diaria de tráfico para las carretas, así como el porcentaje de vehículos pesados y ligeros que circulan por ellas, a velocidad media…)
Este proceso puede tardar más de un día según la resolución con la que se lleve a cabo y la amplitud del área de cálculo. 

Con toda la información anterior se estudiará la compatibilidad del proyecto con los objetivos de calidad acústica establecidos en la legislación a través de las áreas de sensibilidad acústica. Para ello ha de superponerse el mapa de las áreas de sensibilidad acústica sobre el mapa de ruido correspondiente (según la situación preoperacional o postoperacional, el periodo del día a analizar y el marco normativo) obtenido del cálculo anterior.

A continuación deben identificarse y describirse las áreas de superación, donde el nivel de presión sonora estimado supere al establecido por la legislación estatal y autonómica. Una vez identificadas y descritas las áreas de superación se estudiará la posibilidad de aplicar medidas correctoras como por ejemplo: la colocación de barreras sonoras, la utilización de asfalto poroso que absorbe en parte el ruido… 

El estudio finaliza con las conclusiones sobre la viabilidad del proyecto a la vista del punto anterior. 
Links de interés:

SOFTWARE PARA MODELIZACIÓN DE RUIDO:
http://www.datakustik.com/en/products/cadnaa/INM:http://www.faa.gov/about/office_org/headquarters_offices/apl/research/models/inm_model/SoundPLAN: http://www.soundplan.eu/start.php?Spr=engLimA:http://www.bksv.com/Products/EnvironmentManagementSolutions/Noise%20Mapping%20and%20Prediction.aspx

LEGISLACIÓN:Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido:

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l37-2003.html

REAL DECRETO 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a la Evaluación y Gestión del Ruido Ambiental:

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1513-2005.html

REAL DECRETO 1367/2007, de 19 de octubre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1367-2007.html

Anexo II. Objetivos de calidad acústica:

 http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1367-2007.html#anexo2

ANEXO III. Emisores acústicos. Valores límite de inmisión:

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1367-2007.html#anexo3

Pérdida de audición Laboral

Pérdida de audición 


Descripción

Conjunto de protectores auditivosSe calcula que un 70% de los españoles sufren niveles de ruido superiores a los 65 decibelios, el umbral a partir del cual los científicos y expertos sanitarios consideran inaceptable el ruido
No hay una definición exacta para el ruido, pero se admite que se trata de un sonido que provoca una sensación desagradable en quien lo escucha. Evidentemente, esta definición se encuentra muy ligada a la subjetividad, ya que un nivel de 100-110 decibelios en una discoteca resulta aceptable y hasta agradable para quien se encuentra allí divirtiéndose y, en cambio, 40 decibelios pueden parecer para esa misma persona insoportables si intenta dormir.
Desde el punto de vista médico, se considera ruido el sonido que puede producir pérdida de audición, ser nocivo para la salud o interferir gravemente una actividad. La diferencia entre sonido y ruido es muy subjetiva y depende no sólo de la sensibilidad de las personas, sino también de las circunstancias en que éstas se encuentran y de las características del sonido o ruido: intensidad:
  • Tono
  • Duración
  • Variaciones en el tiempo
  • Forma de presentación
Desde un punto de vista legal, los efectos nocivos del ruido comienzan por encima de los 85 decibelios. A partir de este nivel se aplica en el mundo laboral la legislación referente a medidas tendentes más a la protección ante el ruido que a eliminarlo. Cuando se superan los 80 decibelios y la exposición se prolonga durante años, como sucede en algunas empresas, el oído se va dañando de forma casi imperceptible, y quien sufre ese ruido se vuelve duro de oído, para terminar padeciendo una sordera cada vez más acusada a las frecuencias agudas y a las frecuencias conversacionales. Se trata de un proceso que conduce irreversiblemente a la pérdida de la audición, ya que no existe tratamiento. Estas personas precisan que se les hable más alto cada vez, no oyen el timbre de casa o el teléfono, suben el volumen del televisor y de la radio con la consiguiente molestia para los demás, y escuchan zumbidos en los oídos, denominados acúfenos, que pueden ser molestos e incluso alterar el sueño de quien los padece.
Pero el daño del ruido no se limita al oído. La audición, además de una función de primer orden en la vida de relación social, de comunicación con nuestro entorno y con nuestros semejantes, es también un sistema de alerta relacionado con otros órganos. Por ello, una excesiva exposición al ruido puede desencadenar efectos adversos acústicos, psicológicos y cardiovasculares:
  • Cardiovasculares
    • Aceleración del pulso (taquicardia) y elevación de la presión sanguínea.
    • Incremento de la frecuencia respiratoria.
  • Psicológicos
    • Aumento de la secreción ácida del estómago y de la secreción de hormonas suprarrenales (típico de las reacciones de alarma y de estrés agudo).
    • Disminución del estado de vigilancia, dificultad para concentrarse, descenso del rendimiento e incomunicación con el entorno.
    • Inquietud, irritabilidad, trastornos del sueño, fatiga. No se ha probado que la reacción de alarma que provoca el ruido, el estrés agudo, afecte a largo plazo a nuestro organismo, aunque numerosos investigadores defienden la teoría de que si se sufre durante un periodo prolongado,
  • Acústicos
    • Hipoacusia sensorial permanente
    • Fatiga auditiva
    • Enmascaramiento de la audición
  • El estrés afecta al sistema inmunológico, haciéndolo más susceptible a procesos degenerativos crónicos.

Prevención

La manera más segura de proteger sus oídos es siempre usar protectores cuando se encuentre trabajando alrededor de ruidos fuertes. Se pueden utilizar tapones y/u auriculares para prevenir el ruido. En el mercado, existen cientos de clases disponibles.
(Información elaborada por DUERTO, empresa de protección laboral, ficha para la protección auditiva)
Los protectores auditivos son equipos de protección individual que, debido a sus propiedades para la atenuación de sonido, reducen los efectos del ruido en la audición, para evitar así un daño en el oído. Los protectores de los oídos reducen el ruido obstaculizando su trayectoria desde la fuente hasta el canal auditivo. Adoptan formas muy variadas (productos de protección auditiva ofertados en la página web de Duerto)    
Orejeras
OrejerasLas orejeras están formadas por un arnés de cabeza de metal o de plástico que sujeta dos casquetes hechos casi siempre de plástico. Este dispositivo encierra por completo el pabellón auditivo externo y se aplica herméticamente a la cabeza por medio de una almohadilla de espuma plástica o rellena de líquido. Casi todas las orejeras tienen un revestimiento interior que absorbe el sonido transmitido a través del armazón diseñado para mejorar la atenuación por encima de aproximadamente 2.000 Hz. En algunos de estos dispositivos, el arnés de cabeza puede colocarse por encima de la cabeza, por detrás del cuello y por debajo de la barbilla, aunque la protección que proporcionan en cada posición varía. Otros se montan en un casco rígido, pero suelen ofrecer una protección inferior, porque esta clase de montura hace más difícil el ajuste de las orejeras y no se adapta tan bien como la diadema a la diversidad de tamaños de cabeza.
La forma de los casquetes y el tipo de almohadillado y la tensión del arnés de cabeza de sujeción son los factores que determinan en un grado mayor la eficacia con que las orejeras atenúan el ruido ambiental. Casi todas las orejeras proporcionan una atenuación que se acerca a la conducción ósea, de aproximadamente 40 dB, para frecuencias de 2.000 Hz o superiores. La capacidad de atenuación de bajas frecuencias de unas orejeras bien ajustadas está determinada por factores de diseño y materiales, como el volumen del cuenco, la superficie de la abertura del cuenco, la presión del arnés de cabeza o el peso.
Otras veces pueden ir acopladas a casco protector, en este caso consisten en casquetes individuales unidos a unos brazos fijados a un casco de seguridad industrial, y que son regulables de manera que puedan colocarse sobre las orejas cuando se requiera.
Tapones
Tapones para los oídosLos tapones para los oídos se llevan en el canal auditivo externo. Se comercializan tapones premoldeados de uno o varios tamaños normalizados que se ajustan al canal auditivo de casi todo el mundo. Los modelables se fabrican en un material blando que el usuario adapta a su canal auditivo de modo que forme una barrera acústica. Los tapones a la medida se fabrican individualmente para que encajen en el oído del usuario. Hay tapones auditivos de vinilo, silicona, elastómeros, algodón y cera, lana de vidrio hilada y espumas de celda cerrada y recuperación lenta.
Los tapones externos se sujetan aplicándolos contra la abertura del canal auditivo externo y ejercen un efecto similar al de taponarse los oídos con los dedos. Se fabrican en un único tamaño y se adaptan a la mayor parte de los oídos. A veces vienen provistos de un cordón interconector o de un arnés de cabeza ligero.
Otros tipos
  • Protectores dependientes del nivel: Están concebidos para proporcionar una protección que se incremente a medida que el nivel sonoro aumenta.
  • Protectores para la reducción activa del ruido (protectores ANR): Se trata de protectores auditivos que incorporan circuitos electro-acústicos destinados a suprimir parcialmente el sonido de entrada a fin de mejorar la protección del usuario.
  • Orejeras de comunicación: Las orejeras asociadas a equipos de comunicación necesitan el uso de un sistema aéreo o por cable a través del cual puedan transmitirse señales, alarmas, mensajes o programas de entrenamiento.

El protector auditivo óptimo

El factor más importante en la elección es la idoneidad del protector para el ruido ambiental en el que debe utilizarse, con el fin de que el riesgo de pérdida auditiva inducida por el ruido sea mínimo. El Real Decreto 286/2006, de 10 de marzoAbre en ventana nueva, contiene las medidas de protección de los trabajadores contra los riesgos profesionales debidos al ruido en el lugar de trabajo.
En segundo lugar, la protección no debe ser excesiva. Si el nivel acústico protegido está más de 15 dB por debajo del valor deseado, el protector induce una atenuación excesiva y se considera que el usuario está excesivamente protegido y, por tanto, se siente aislado del entorno. Puede resultar difícil escuchar la voz y las señales de advertencia y el usuario se retirará el protector cuando necesite comunicarse y verificar las señales de aviso o deberá modificarlo para reducir su atenuación. En cualquiera de los dos casos, la protección se reducirá hasta el extremo de no impedir la pérdida auditiva.
Tapones para los oídosLa comodidad es un aspecto decisivo. Llevar un protector auditivo nunca puede ser tan cómodo como no llevar ninguno. Cubrir u obstruir el oído causa muchas sensaciones no naturales, que van desde la alteración del sonido de la propia voz a consecuencia del "efecto de oclusión" hasta la sensación de ocupación del oído o de presión sobre la cabeza. Las orejeras y los tapones resultan más incómodos en ambientes calurosos porque aumentan la transpiración. El usuario necesita tiempo para acostumbrarse a las sensaciones y la incomodidad que provoca el protector. No obstante, si experimenta incomodidades como dolor de cabeza a consecuencia de la presión del arnés de cabeza o dolor en el canal auditivo provocado por los tapones se le deberían proporcionar dispositivos protectores de otro tipo.
Si se utilizan orejeras o tapones reutilizables hay que adoptar medidas para mantenerlos limpios. En el caso de las orejeras, el usuario debe disponer de repuestos, como almohadillas o revestimientos interiores del cuenco. Cuando se usan tapones de usar y tirar, hay que disponer de suficientes unidades nuevas para reponer. Si se emplean tapones reutilizables, hay que instalar un dispositivo de limpieza. Los usuarios de tapones a la medida deben contar con instalaciones para limpiarlos y con tapones nuevos para sustituir a los desgastados o rotos. Es importante que el protector auditivo elegido sea compatible con otros dispositivos de seguridad.
El protector auditivo óptimo es aquél que el usuario está dispuesto a llevar voluntariamente durante todo el tiempo. Hay una gama muy amplia de protectores auditivos que proporcionan una atenuación suficiente; lo difícil es descubrir el que cada trabajador está dispuesto a utilizar durante todo el tiempo de exposición al ruido. Como ya hemos indicado, la exposición al ruido puede provocar alteraciones de la salud, en particular pérdidas auditivas y riesgos de accidente.
Selección de protectores auditivos.
Recomendaciones a tener en cuenta para la selección de protectores auditivos:
  • El Real Decreto 286/2006, de 10 de marzoAbre nueva ventanaAbre en ventana nueva, contiene las medidas de protección de los trabajadores contra los riesgos debidos a la exposición al ruido durante el trabajo (niveles, medidas, controles etc.).
  • El folleto informativo referenciado en el R.D. 1407/1992Abre en ventana nueva contiene, en la(s) lengua(s) oficial(es) del Estado miembro, todos los datos útiles referentes a: almacenamiento, uso, limpieza, mantenimiento, desinfección, accesorios, piezas de repuesto, grado de atenuación acústica, el valor del índice de comodidad que proporciona el EPI, fecha o plazo de caducidad, explicación de las marcas, etc.
  • El empresario debe confeccionar una lista de controlAbre en ventana nueva, con la participación de los trabajadores, para cada sector de la empresa o ámbito de actividad que presente riesgos distintos. Se ha demostrado fundamental para la adecuada elección de los distintos modelos, fabricantes y proveedores, que dicha lista forme parte del pliego de condiciones de adquisición.
  • Es muy importante elegir el protector auditivo óptimo.
  • Para no mermar la percepción del habla, de señales de peligro o de cualquier otro sonido o señal necesarios para el ejercicio correcto de la actividad, se utilizarán protectores especiales: aparatos de atenuación variable según el nivel sonoro, de atenuación activa, de espectro de debilitación plano en frecuencia, de recepción de audiofrecuencia, de transmisión por radio, etc.
  • El documento de referencia a seguir en el proceso de elección puede ser la norma UNE EN 458Abre en ventana nueva.
Uso de los protectores auditivos.
Algunas indicaciones prácticas de interés en los aspectos de uso y mantenimiento del protector son:
  • Los protectores auditivos deberán llevarse mientras dure la exposición al ruido, su retirada temporal reduce seriamente la protección. Hay que resaltar la importancia del ajuste de acuerdo con las instrucciones del fabricante para conseguir una buena atenuación a todas la frecuencias, cuando están mal ajustados presentan una atenuación muy inferior, que puede llegar a ser nula 250 y 500 Hz., y en algunos casos producir pérdida de audición inducida por el ruido.
  • Algunos tapones auditivos son de uso único. Otros pueden utilizarse durante un número determinado de días o de Tapones para los oídosaños si su mantenimiento se efectúa de modo correcto. Se aconseja al empresario que precise en la medida de lo posible el plazo de utilización (vida útil) en relación con las características del protector, las condiciones de trabajo y del entorno, y que lo haga constar en las instrucciones de trabajo junto con las normas de almacenamiento, mantenimiento y utilización.
  • Por cuestiones de higiene, debe prohibirse su reutilización por otra persona; esto resulta evidente en los dispositivos desechables, pero lo es también para los reutilizables. En este segundo supuesto, después de su uso, deberán ser  lavados o limpiados, para posteriormente secarlos cuidadosamente. Nunca serán utilizados más allá de su limite de empleo (o estén sucios y/o deteriorados).

Tipos de enfermedades provocadas por la pérdida de audición

Acufeno / Tinnitus o Zumbido de oídos
El tinnitus o acúfenos es un fenómeno perceptivo que consiste en notar golpeos o pitidos en el oído, que no proceden de ninguna fuente externa. Puede ser provocado por gran número de causas, generalmente traumáticas.
Este zumbido o campanilleo se supone que se produce por el aumento de la actividad de las áreas cerebrales que intervienen en la audición y aparece asociado a los trastornos del aparato auditivo. No se limita a un campanilleo, puede percibirse en forma de pitido, zumbido grave o agudo, ronroneo, siseo, estruendo o cantar de grillos; entre otros sonidos.
La forma más habitual tiene su origen en lesiones del oído interno, la cóclea, por exposición a ruidos muy intensos. Otras causas pueden ser infecciones y lesiones, así como medicamentos.
Hipoacusia Sensorial por ruido
Es la disminución del nivel de audición de una persona por debajo de lo normal. Puede ser reversible o permanente.
Es reversible cuando es posible devolverle al paciente mediante algún tratamiento la capacidad auditiva. Es permanente cuando no se puede mediante tratamientos devolver dicha capacidad.
Cualquier persona expuesta a ruido de forma repetida, puede desarrollar una hipoacusia progresiva, al cabo de los años. La pérdida auditiva empieza en la zona extraconversacional y, por tanto, no es percibida por el paciente. A menudo, el síntoma inicial es el acúfeno que suele presentarse al término de la jornada laboral.
En fases posteriores, se inicia la pérdida de comprensión del lenguaje oral, sobre todo en ambientes ruidosos, hecho que provoca que el paciente sea consciente de que algo pasa y la búsqueda de soluciones, imposibles ya en ese estadio. Si la agresión no cesa, sobreviene distorsión de los sonidos y aún sensaciones de inestabilidad, traducidas como vértigo, con manifestaciones neurovegetativas más o menos importantes, casi siempre fugaces.
Este cuadro no tiene tratamiento. Por tanto, la medida más correcta es impedir la aparición o su evolución en el peor de los casos.

Recursos

El ruido en el trabajo

El ruido en el trabajo

Noise Section of the European Agency for Safety and Health at Work (EU-OSHA)
ruido en el trabajo

Magnitud del problema

Cada día, millones de trabajadores en Europaestán expuestos al ruido en su lugar de trabajo, y a todos los riesgos que éste conlleva. Aunque esto es más evidente en sectores como el de la industria manufacturera y el de la construcción, puede también ser problemático en otros entornos laborales, desde centros de llamadas (los conocidos como «call centres») hasta escuelas, fosos de orquesta o bares.
En Europa, uno de cada cinco trabajadores tiene que elevar el tono de voz para que se le oiga durante al menos la mitad del tiempo que está trabajando, y un 7% padece problemas auditivos relacionados con su trabajo.[i] Según los datos disponibles, la pérdida de audición provocada por el ruido es la enfermedad profesional más común en la Unión Europea.[ii]

Factsheet 56 - Introducción al ruido en el trabajo

Factsheet 56 - Introducción al ruido en el trabajo
Cada día, millones de trabajadores europeos están expuestos al ruido en el lugar de trabajo y a todos los riesgos que conlleva. Si bien el ruido es un problema más evidente en industrias como la manufacturera y la construcción, también puede constituir un problema en otros entornos de trabajo, desde centros de recepción de llamadas hasta escuelas, fosos de orquesta y bares. En Europa, uno de cada cinco trabajadores debe levantar la voz para ser escuchado al menos durante la mitad del tiempo que se encuentra en su lugar de trabajo, y un 7 % padece problemas auditivos relacionados con el trabajo. Según los datos disponibles, la pérdida de audición provocada por el ruido es la enfermedad profesional más común en la UE. En la presente hoja informativa se resumen las principales cuestiones relacionadas con el ruido en el trabajo, incluidos los riesgos, las responsabilidades legales y las soluciones. En otras hojas informativas se abordan estos temas en mayor profundidad y se proporcionan enlaces para obtener información y asesoramiento «en línea» ( http://ew2005.osha.europa.eu).
European Agency for Safety and Health at Work
11/04/2005
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Evaluación de un método de cálculo para estimar la carga de trabajo en trabajadores expuestos a condiciones térmicas extremas.

Salud de los Trabajadores

versión impresa ISSN 1315-0138

Salud de los Trabajadores v.18 n.1 Maracay jun. 2010

 

Evaluación de un método de cálculo para estimar la carga de trabajo en trabajadores expuestos a condiciones térmicas extremas.
Evaluation of a calculation method for estimating work load in workers exposed to thermal stress.
Juan Castillo1* & Alejandro Orozco2*
1 Profesor principal, investigador. Universidad del Rosario. Grupo de Investigación Salud, Cognición, Trabajo, Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud. Colombia e-mail: Juan.castillom@urosario.edu.co
2 Fisioterapeuta, Investigador. Universidad del Rosario. Grupo de Investigación Salud, Cognición, Trabajo, Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud. Colombia
* Grupo de Investigación Salud, Cognición, Trabajo, Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud, Universidad del Rosario.
Resumen
La estimación de la carga de trabajo es un problema central cuando se debe determinar el tiempo de trabajo y la distribución de tareas en el diseño de un sistema de trabajo. Para ello, se requiere contar con herramientas que permitan realizar una evaluación rápida y objetiva con el fin de establecer períodos de trabajo y de reposo de los trabajadores -carga de trabajo- en entornos industriales. En esta investigación se usó como eje central de estudio la actividad de los trabajadores utilizando la metodología de los actogramas analíticos de la acción, el registro de datos se realiza con la ayuda del software Kronos, y para la estimación de la carga de trabajo se modificó la ecuación para el cálculo de la tasa metabólica media presentada en los TLV`s y la guía de seguridad: exposition professionnelle à la chaleur, finalmente para determinar el índice de confort térmico se tomó como referencia los índices de estrés térmico y los índices de exigencia térmica desarrollados por Malchaire (1986). Los resultados del estudio permiten establecer la necesidad del uso de un modelo de cálculo que integre las diversas variables (estructura de las tareas y actividades, tiempo efectivo de exposición, índice WBGT). El modelo de análisis desarrollado permite determinar la carga de trabajo. Sin embargo, se debe tomar en cuenta que la estimación de la carga de trabajo requiere una correcta identificación de la relación entre la situación de trabajo y las exigencias de orden fisiológico en el trabajo. Aplicación industrial: el método desarrollado en este estudio es un instrumento fiable y válido para evaluar la carga de trabajo físico para las condiciones de estrés térmico.
Palabras Clave: Ergonomía, Carga de Trabajo, Calor.
Abstract
Accurate estimation of physical load represents a challenge when determining optimal working times and distribution of tasks in work system design. Tools that allow a rapid and objective evaluation, for the purpose of establishing adequate work-rest cycles, are needed in industrial environments. In this study, worker activity was measured through the use of action analytical actigrams, aided by Kronos data logging software. For estimation of physical work load we used a modified equation based on the average metabolic rate calculation described in the TLV booklet and on the safety guide "Exposition professionnelle à la chaleur". Calculation of the thermal comfort index was based on the thermal stress and thermal demands indices developed by Malchaire (1986). Results from this study establish that physical work load estimation requires the use of a model that calculates and integrates several variables (tasks and activities structure, effective time of exposure, and WBGT index). The analytical method used allows estimation of physical work load. However, it should be recognized that physical work load estimation requires the correct identification and understanding of the relationships between work conditions and the physiological demands of the job. Industrial application: the method developed in this study represents a reliable and valid tool for assessing physical work load under conditions of thermal stress.
Keywords: Ergonomics, Work Load, Hot Temperature.
Fecha de recepción: 25 de Septiembre de 2009
Fecha aceptación: 21 de Abril de 2010
Introducción
En el desarrollo de este estudio, tres nociones son equiparadas: en primer lugar los problemas relativos a la estimación de la carga de trabajo, luego la relación de ésta con los problemas de exposición a temperaturas extremas y finalmente las herramientas para estimar los tiempos de exposición y de equilibrio de la carga de trabajo.
Las tareas desarrolladas con exposición a temperaturas extremas, se pueden definir como actividades en las que debido a las exigencias físicas, cognitivas y a la naturaleza del entorno, cada individuo debe poner en marcha una serie de recursos, capacidades, habilidades, conductas físicas y psíquicas para lograr los objetivos determinados en cada caso. Estas actividades tienen como propósito satisfacer los requerimientos y exigencias de la tarea asignada. En este caso, el análisis de las actividades que determinan la carga física de trabajo se constituye en un aspecto relevante para el diseño adecuado de dichas tareas, pues permite comprender el esfuerzo que realizará el trabajador que se someterá a dicho trabajo.
1. La carga de trabajo
La carga física de trabajo se entiende como el conjunto de requerimientos físicos a los que está sometida una persona a lo largo de su jornada laboral. La Norma Belga NBX 10-001 (1981), hace una distinción entre la carga externa (las exigencias de la tarea) que puede tener efectos sobre la salud del individuo y la carga interna (costo fisiológico y cognitivo) cuyo efecto varía en función de las características individuales de cada trabajador.
En la estimación de la carga física de trabajo con exposición térmica, es necesario recordar qué trabajos que involucran actividades cerca de fuentes de calor radiante, contacto directo con objetos calientes, humedad elevada, pueden inducir estrés térmico a los trabajadores expuestos. Para estos casos es difícil predecir los efectos de la exposición sobre los individuos, ya que la susceptibilidad individual varía en función de una gran cantidad de variables (edad, peso, factor de aclimatación, metabolismo de base, tipo de vestimenta, intensidad del trabajo, hipertensión, entre otras). En este sentido, determinar la carga de trabajo, resulta un problema complejo en razón a la naturaleza del entorno de trabajo, así como por las características y tipo de exposición a las condiciones de exigencia térmica.
La evaluación de la carga física en el trabajo, se lleva a cabo a partir del análisis de los elementos que implican exigencias físicas (consumo energético), también los efectos que generan estos elementos en las estructuras corporales relacionadas con el movimiento humano, es decir, la carga física biomecánica y desde el punto de vista de la psicofísica, que define y califica las reacciones humanas (subjetivas), se determina la carga física a partir de la experiencia expresada por el trabajador al exponerlo a una carga física que cree que es capaz de soportar.
Desde el punto de vista de las condiciones biomecánicas, para determinar la carga de trabajo, se realiza un análisis de la composición de los movimientos y de los esfuerzos que se encuentren asociados a la actividad de trabajo. Así, es posible establecer dos tipos de trabajo: estático o dinámico. El trabajo estático se entiende como la actividad que exige una contracción isométrica (contracción prolongada donde se desarrolla fuerza, sin desplazamiento del segmento corporal en el espacio), comprimiendo los vasos sanguíneos, disminuyendo el aporte de sangre y de oxígeno a los tejidos, en este caso el músculo obtiene la energía de forma anaeróbica, acumulando toxinas que no pueden ser eliminadas rápidamente.
El trabajo muscular dinámico se caracteriza por la producción de contracciones musculares excéntricas o concéntricas (acortamiento o elongación de la fibra muscular, con desplazamiento de un segmento en el espacio), seguido por períodos de relajación, lo cual contribuye a mantener la irrigación sanguínea por efecto de bombeo. Produciendo fatiga a mediano o largo plazo en función de la carga ejercida.
Para efectuar el análisis biomecánico, se hace uso de métodos de apreciación de experto basado en listas de chequeo. En ellos se evalúa la forma como se presentan los movimientos repetidos, se establece si éstos son forzados, se identifican las posturas adoptadas, y se analiza la manipulación de cargas, entre otros. Dichos métodos basan la cuantificación, la estimación y el análisis de los efectos de dichas condiciones en la experiencia del evaluador. También se usan métodos de estudio, basados en el registro de indicadores fisiológicos directos, tales como la electromiografía de superficie que registra la actividad eléctrica asociada a la contracción de las unidades motoras, método que permite saber en qué momento y cuáles son los músculos que se activan al realizar una tarea, así como calcular el esfuerzo y la fatiga resultantes.
Finalmente, también se usa con frecuencia el método de evaluación de tipo psicofísico, éste se encarga de explicar las relaciones entre las respuestas subjetivas basadas en la experiencia del trabajador en relación con los estímulos físicos recibidos. Este tipo de método busca determinar la magnitud de la carga física a la que se encuentra sometido un trabajador. Los valores se obtienen incrementando o disminuyendo la exigencia física, hasta que se alcanza el valor de esfuerzo máximo que el trabajador estima puede tolerar en un período de tiempo dado.
Este procedimiento tiene algunas restricciones, pues los límites referidos pueden exceder la capacidad del trabajador y generar daños futuros por sobre-estimación de las capacidades. Un ejemplo de estos métodos, es la escala de Borg (1982), esta escala suministra una estimación personal de la intensidad de trabajo que se está realizando y sus valores corresponden a las respuestas del trabajador (15 estadios).
2. Confort térmico
En el estudio de la carga de trabajo el confort térmico es un elemento central de análisis para comprender las formas de exposición a temperaturas extremas y para determinar la magnitud de la carga de trabajo. Para obtener este valor se recurre con frecuencia al uso de modelos de cálculo que permiten estimarlo. El confort térmico se define como la "condición de percepción mental, que expresa satisfacción con el entorno térmico", de acuerdo a esta definición, es una sensación subjetiva. Se puede decir que la estimación de la carga de trabajo y la percepción de confort térmico se constituyen en gran medida por indicadores subjetivos; en el primer caso, el valor expresado se encuentra asociado a la estimación de la capacidad física que hace el propio trabajador y en el segundo caso, el confort se encuentra asociado a la condición de aclimatación que ha vivenciado este mismo trabajador.
El desarrollo de índices e instrumentos que permitan la estimación de estos valores ha sido objeto de diversos trabajos en fisiología del trabajo, principalmente. En el caso del confort térmico, de acuerdo a Epstein & Moran (2006) existe una diversidad de índices para la estimación del confort térmico y del estrés térmico. Éstos pueden agruparse en tres grandes categorías: "índices racionales", "índices empíricos" e "índices directos". A continuación se hace una breve descripción.
Las dos primeras categorías: "racionales y empíricos" hacen uso de índices sofisticados de origen fisiológico y de registros variados tomados en el entorno de trabajo. Los índices directos hacen uso de variables básicas presentes en el entorno de trabajo. Actualmente, el uso de estos índices muestra que los resultados de gran parte de estas investigaciones, han conducido a la elaboración de al menos 14 normas por la ISO (Internacional Standard Organization). El número de índices presentes en el estudio de este fenómeno refleja la complejidad del problema, lo que indica a su vez las dificultades existentes para la elaboración de un modelo de predicción. También pone de manifiesto la dificultad para desarrollar una herramienta útil, económica en tiempo y de simple aplicación en situaciones de trabajo diversas.
En la práctica, para la aplicación y uso adecuado de la mayoría de estas herramientas, así como para el cálculo preciso de los índices, se necesitan numerosas y detalladas mediciones. La toma de estas mediciones es a veces un procedimiento complejo y demanda competencias especializadas para el registro e interpretación de los índices. Por ejemplo, para el levantamiento de datos, se hace necesario que el registro de éstos pueda llevarse a cabo en el marco de una situación estabilizada de trabajo, con condiciones planificadas de realización de la tarea y para períodos de exposición prolongada.
Estas condiciones son difíciles de cumplir tomando en cuenta el avance tecnológico, donde se tienen períodos de exposición cortos. Adicionalmente, hoy día las organizaciones recurren a empresas exteriores o trabajadores con vínculo temporal, lo que adjunta al estudio de la situación la temporalidad de los trabajadores, el desconocimiento del trabajo, la falta de aclimatación, entre otros aspectos. En estos escenarios los índices fisiológicos son difíciles de registrar o a veces resultan inadaptados para ser aplicados a las situaciones de trabajo, por ello se requieren útiles e índices más adaptados a estas condiciones cambiantes de trabajo.
Justamente, cuando se hace referencia al factor de aclimatación de los trabajadores, se indica que habitualmente la aclimatación es el resultado de una exposición prolongada y repetida a unas condiciones térmicas más o menos estabilizadas. Esta exposición trae como efecto, que el trabajador desarrolle adaptaciones que permiten una mejor tolerancia al calor o al frío. Sin embargo, dicha aclimatación no es permanente, de acuerdo a Pandolf (1988) las adaptaciones de aclimatación pueden desaparecer después que el trabajador tiene períodos de tiempo sin exposición a la condición térmica, por ejemplo, después de disfrutar sus vacaciones o de desarrollar actividades en otras áreas de la empresa por períodos de tiempo.
De otro lado, para estimar la carga física de trabajo en términos de gasto metabólico y determinar la aparición de la fatiga, es importante tomar en cuenta que las adaptaciones desarrolladas por el trabajador, le permiten alcanzar una mayor eficiencia en la eliminación de agua, con una mejor redistribución de la sudoración del tronco hacia los miembros, una temperatura central y cutánea más adaptada, lo que significa un menor incremento de la frecuencia cardiaca. De allí la importancia de incluir el factor de aclimatación en el estudio de la carga de trabajo en condiciones de estrés térmico.
2.1 El índice WBGT
Este es uno de los índices utilizados con mayor frecuencia en el estudio de exposición a calor y para estimar el confort térmico. En el campo de la higiene industrial, el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature) es utilizado para establecer la relación entre la temperatura del globo negro (tg) y la temperatura húmeda natural (thn).
El cálculo se realiza de acuerdo a los lineamientos establecidos en la Norma ISO7243 (1982). La Norma también propone valores límites de WBGT, para este índice los límites se han calculado "en función del metabolismo y de los factores de aclimatación, para trabajadores en buen estado de salud y con un factor de aislamiento térmico de 0,6 Clo" (Tabla Nº 1).
En la práctica el índice WBGT requiere mediciones precisas, con el fin de establecer qué trabajadores se encuentran expuestos a exigencias térmicas. Por ello, si después de analizar los períodos de exposición, de reposo y comparar los índices, se encuentra que los resultados obtenidos sobrepasan los 25°C, se considera necesario realizar un análisis más profundo de las condiciones de ejecución del trabajo (intensidad de la demanda metabólica) y de las condiciones de exposición a las condiciones térmicas (frecuencia de exposición y aislamiento térmico). Por lo cual, el índice sólo da acceso a la identificación de una situación en la cual la exposición puede significar riesgos para la salud del trabajador y que por tanto la situación requiere de estudios más específicos (índice de sudoración requerida, por ejemplo). Esto indica que este índice debe tomarse como referencia, ya que cuando se toman decisiones basado exclusivamente en estos resultados se puede incurrir en errores al estimar la carga de trabajo y al definir los períodos de recuperación.
3. Estimación del metabolismo de trabajo
Este es otro de los recursos más utilizados para el estudio del estrés térmico, este valor permite establecer "el costo energético de la carga muscular asociada a la conversión de azúcares y grasas en energía mecánica y térmica, dando lugar a un índice numérico de la actividad". De acuerdo a Martinet & Meyer (1999), el gasto energético o metabolismo de trabajo puede ser estimado en una situación de trabajo a partir de tres métodos: "la determinación del consumo de oxígeno, la medida de la frecuencia cardiaca y el análisis de la tarea". Los dos primeros requieren la instrumentación del individuo, lo que resulta a veces complicado en situación de trabajo real.
El tercero es un método indirecto que se lleva a cabo a partir de un análisis estructurado de la tarea. El cálculo indirecto del metabolismo se realiza a partir de tablas, esta es una técnica relativamente confiable ya que en la mayoría de las actividades, prácticamente toda la energía resultante del metabolismo se transforma en calor.
Existen diversas tablas de cálculo del gasto energético, las cuales especifican los costos metabólicos de ciertas actividades. Generalmente, se utilizan las tablas resultantes de los trabajos de Spitzer & Hettinger (1966) & Ainsworth, Haskell, Leon, Jacobs, Montoye, Sallis & Paffenbarger (1993), así como la Norma ISO8996:2004. Estas tablas establecen al menos cinco clases de metabolismo (Tablas Nº 2, Nº 3 y Nº 4).
Para efectuar cálculos más detallados, se han desarrollado tablas donde se especifican metabolismo por profesiones, en función de la postura de trabajo, de la velocidad de trabajo y de la intensidad del trabajo.
La evaluación de la carga de trabajo a partir del cálculo del metabolismo de base es un método práctico, sin embargo, requiere de una observación precisa y sistemática de la situación de trabajo, lo cual permite descomponer las tareas en acciones. Al tiempo es necesario realizar un estudio detallado de los tiempos empleados en la ejecución de cada una de las acciones que hacen parte de la tarea, el objetivo perseguido busca establecer correctamente los períodos efectivos de duración de las acciones (definido en este estudio como: Te:tiempo efectivo de la acción).
Al hacer uso de las tablas se debe tomar en cuenta que éstas han sido elaboradas considerando un sujeto estándar, en consecuencia en función de las condiciones de trabajo y de las características del trabajador el metabolismo puede variar y por ello se deben efectuar los ajustes necesarios.
Se considera que para una persona formada a la actividad (trabajador experimentado y aclimatado), la variación puede ser del orden del 5% con respecto a los datos de laboratorio, cuando en el terreno de trabajo la ejecución de la tarea presenta grandes variaciones (es decir, cambian espontáneamente las condiciones de ejecución, lo que hace que la tarea no sea exactamente la misma de un ciclo a otro), en estos casos la diferencia metabólica puede ser hasta de 20% de acuerdo a Malchaire (2003), y de 15% de acuerdo a Spitzer & Hettinger (1966).
En el análisis de un trabajo, el uso de la observación sistemática de una tarea, tiene como finalidad evaluar y analizar cada fase de la actividad, vinculando la postura en la que se ejecuta el trabajo, los movimientos de los miembros superiores (MMSS) y la intensidad de ejecución de cada acción. Para lograr este objetivo se necesitan altas competencias del observador en este campo para obtener un registro de datos preciso y detallado. Se requiere de igual manera, colectar datos que provengan de varios y diversos períodos de observación.
En la evaluación del metabolismo de trabajo se considera la existencia de condiciones térmicas exigentes, cuando se presenta una variación de 10 a 20 watts (8.5 a 17.1 Kcal/Hora), esta variación se asociará a la pérdida térmica por transpiración. Por ello, el cálculo que se realice debe considerar e incluir el índice Clo, este índice indica el nivel de aislamiento térmico de la vestimenta empleada en el desarrollo de una tarea. La Norma ISO9920:1995 permite determinar el aislamiento térmico y la resistencia a la evaporación de agua del conjunto de vestimentas de un individuo (Tabla Nº 5).
Por ejemplo, la vestimenta habitual o conjunto de trabajo azul que usan los trabajadores en la industria colombiana, tiene un índice de aislamiento aproximado de 0,6 Clo.
En el estudio de una tarea en la cual un trabajador se encuentra expuesto a condiciones térmicas exigentes y que demanda una exigencia física importante, se establecen algunas interrogantes respecto a la forma de realizar el cálculo del régimen de trabajo y respecto a las condiciones de confort térmico: el más importante se refiere al propósito buscado con el uso de instrumentos y equipos para el registro, análisis y seguimiento de estas condiciones, ya que hoy día las exigencias de productividad y de velocidad de los procesos en las industrias contemporáneas varían de manera continua y estos registros sólo capturan una parte de la complejidad de la situación de trabajo. La experiencia adelantada en este estudio trata de responder a esta y otras interrogantes a partir del desarrollo y análisis de un método indirecto de rápida y fácil aplicación, método que al tiempo consulta la experiencia del trabajador como primer experto de las condiciones de ejecución.
Materiales y Métodos
La experiencia se desarolló en el período comprendido entre Enero 2008 - Julio 2009 en una industria de fundición de acero, se estudiaron las actividades de 12 trabajadores distribuidos en tres turnos de trabajo, los trabajadores participantes se encontraban aclimatados en los cargos seleccionados para el análisis. Para la estimación de la carga de trabajo se llevó a cabo un estudio previo de confort térmico con el fin de establecer el índice WBGT, paralelo a esto se realizó el análisis de tareas, codificando acciones en función de los intervalos temporales de ejecución. Las observaciones se llevaron a cabo en los tres turnos (3x8) y en tres ciclos de producción para cada uno de los turnos.
También se realizaron registros en video y se aplicaron entrevistas que completan la aproximación analítica a la situación de trabajo, se registró la antigüedad en el trabajo (exposición a la condición térmica), se calculó el índice de aislamiento térmico (Clo) y se estudió el programa de hidratación desarrollado para la unidad de producción.
Todas las informaciones se registraron en una matriz de análisis que permitió asociar los valores de gasto metabólico, para el cálculo del metabolismo de trabajo se aplicó una ecuación modificada a partir de los TLV’s (American Conference of Governmental Industrial Hygienists-ACGIH, 1992. 1992-1993 Threshold Limit Values for Chemical Substances and Physical Agents and Biological Exposure Indices) de acuerdo a los tiempos efectivos de exposición obtenidos del análisis estructurado de las tareas. Finalmente, se clasificaron los trabajos y se establecieron las recomendaciones pertinentes.
A continuación se indican las etapas del procedimiento:
1. Análisis de las tareas: el análisis de las tareas se realiza para identificar los requerimientos físicos (principales componentes posturales, movimientos y fuerzas) de cada una de las tareas, en cada caso se identifica la división de las tareas. Se establece la acción puesta en operación por el trabajador, con el objetivo de establecer la estructura de las acciones que constituyen cada tarea, este análisis incluye las modificaciones temporales o los cambios de las tareas por razones técnicas u organizacionales. Se codifican las secuencias de acciones, frecuencia y exigencias.
2. Se determina la composición de las tareas (a partir de las tablas de valor promedio de la velocidad del metabolismo en diferentes actividades). Con la ayuda de estas tablas se establecen las exigencias desde el punto de vista energético para cada uno de los componentes de las tareas.
3. Aplicación del Modelo de Cálculo por tarea y corrección por ciclos de duración. Se toma cada uno de los puestos de trabajo estudiados, se determina la carga de trabajo. Aplicando las correcciones necesarias en lo referido a los ciclos de tiempo en los cuales se desarrollan efectivamente las tareas, es necesario aclarar que esto se hace registrando una duración promedio de los ciclos.
4. El registro de datos se realiza con la ayuda del software Kronos (Kerguelen, 1995). Se determina la carga de trabajo a partir de los TLV, con correcciones por aislamiento térmico por vestimenta. Con los valores obtenidos se clasifica el nivel de actividad de trabajo y se determina el régimen de trabajo y reposo.
5. Clasificación de los trabajos: se clasifican los trabajos de acuerdo a los resultados obtenidos, adjuntando algunas observaciones para su transformación.
Puestos de trabajo estudiados
Los puestos de trabajo estudiados se sitúan en la parte inicial del proceso de producción (horno de fundición), en la parte intermedia (alistamiento) y en la parte final del proceso (producción de lingotes). Para cada uno de los casos se trata de estimar la carga de trabajo integrando las exigencias térmicas.
Trabajadores expuestos
a. Ayudante de Horno: su trabajo se estructura principalmente alrededor del proceso de fabricación y afino de acero. En ciclo de funcionamiento normal, la tarea se divide en dos grandes etapas que son las características de la fabricación de acero:
Fundir: involucra las actividades de inyección manual • de oxígeno a través de un inyector tubular, operación del empujador, suministro de mezclas y evacuación de escoria.
Afino: involucra las actividades, de adición de • mezclas, toma de muestra, toma de temperatura y vaciado del horno.
Otras: estas actividades se deben desarrollar de • acuerdo a los problemas de funcionamiento, el operario de horno, puede entonces tener a cargo tareas de montaje y cambio de electrodo, ajustes de refrigeración, reparación en caliente de refractario y evacuación de escoria del foso, en el presente estudio se considera el ciclo normal de trabajo.
b. Operario de Válvulas: sus actividades se desarrollan en la preparación, manejo y gestión de la cuchara de colada. Esto incluye el cambio de componentes, la verificación de estado de componentes, el cambio de placas, sellar mecanismos, preparar cuchara para colada, liberar válvulas en MCC (máquina de colada continua) y eliminar escoria de la cuchara. Su acción incluye la ubicación en foso de vaciado, sellar el orificio de tobera, colaborar con la grúa en la estabilización de la cuchara a la salida del foso de vaciado y en la ubicación en la máquina de colada contínua. La preparación de la cuchara está vinculada a la velocidad de operación del horno.
c. Operario de Laminación (mesa fija): este trabajo es desarrollado por dos operarios que atienden dos torres de perfilado a presión donde se realizan los pasos del perfil de acero en formación, su labor es guiar este perfil a las entradas de las cajas de desbaste, con la ayuda de rodillos y cadenas de desplazamiento. También utilizan una horquilla (barra de acero de 1.80m. de largo aprox.) para girar y guiar el perfil de acero. Los dos operarios se distribuyen el espacio de tal manera que pueda mantener el control en cada uno de los pasos con zonas bien delimitadas.
Es decir, cada uno se ocupa de un sector dividido simétricamente de acuerdo a las cajas de desbaste. Cuando hay cambio de perfil, colaboran con los otros trabajadores del equipo en el montaje y desmontaje de componentes de las torres, cajas, flautas de refrigeración, guías, puentes cilindros. Colabora también en los procesos de alineamiento, ajuste, calibración y en general en la revisión de los conjuntos de cajas de desbaste.
Variables evaluadas
Se recolectaron los siguientes datos: organización de la producción y características de los operarios, características de las actividades realizadas: carga física biomecánica (análisis de posturas y movimientos principales en el trabajo) requerido en cada una de las secuencias de acciones que componen las tareas, índice WBGT por tarea analizada, períodos de reposo y dotación de vestuario utilizada.
a. Organización de la producción y características
La actividad de producción del acero en esta empresa se desarrolla en una organización de tiempo de 3x8, en cada fracción de tiempo la producción está a cargo de cuatro operarios en ciclo de rotación normal (mañana -6h/14h-; tarde -14h/20h-; noche -20h/6h-).
b. Cálculo del índice WBGT
En la siguiente etapa del estudio se llevó a cabo un estudio de confort térmico a partir del cálculo del índice WBGT. Para la determinación en este caso del índice WBGT se siguieron las indicaciones de los TLV 2004. Las mediciones se efectuaron a una distancia de 1,5 mts. de la fuente, se realizaron varios recorridos por las áreas. El registro de datos se llevó a cabo con la ayuda de un equipo Quest -questemp 15-. Este equipo permite registrar los resultados de temperatura de bulbo seco (Tbs), temperatura de bulbo húmedo (Tbh) y temperatura de globo (Tg).
c. Análisis de la dotación
La dotación que los trabajadores utilizan está compuesta por un conjunto de algodón convencional (camisa y pantalón), además utilizan piezas en carnaza para protegerse de proyecciones de metal fundido en el tronco, cuello, piernas y antebrazos, estas piezas son utilizadas de manera permanente por el ayudante de horno y de manera ocasional por los otros operarios. Todos los operarios utilizan elementos de protección individual (careta, tapa oídos de copa, mascarilla, botas de seguridad).
d. Composición de las tareas y costo metabólico promedio
Para cada una de las tareas se registran períodos de observación en los cuales se anotan los ciclos completos de actividad. Cada una de las tareas es codificada en términos de acciones por sub-tareas, se registra la duración de cada una y los encadenamientos de las mismas (secuencia seguida por cada uno de los trabajadores). Esto permite realizar un análisis que busca obtener el metabolismo promedio por actividad codificada y registrada, como se expresa en la siguiente ecuación (Equation formulada en: American Conference of Governmental Industrial Hygienists ACGIH, 1992):
Donde: M = metabolismo promedio; = tasa metabólica de la actividad y t = tiempo efectivo en minutos.
Para la estimación final, se determinan con precisión los tiempos efectivos (se considera solamente el tiempo de exposición de ejecución de la acción, se hace la diferencia con los tiempos de inactividad operativa (esperar que se cumpla un ciclo), recuperación y los reglamentarios designados para alimentación y reposo) de exposición a la fuente de calor, allí se registran las posturas y movimientos principales que se presenta por ciclo de tarea y se aplica el modelo de cálculo, con el fin de determinar el costo metabólico por jornada. Estas tareas son estudiadas y evaluadas tomando en cuenta las condiciones de exigencia térmica. Siguiendo este modelo de análisis:
a. Postura principal de trabajo * tiempo efectivo de ejecución de la tarea
b. Desplazamientos * tiempo efectivo de duración del desplazamiento
c. Movilización de cargas* tiempo efectivo de ejecución de esta tarea
d. Metabolismo de base* tiempo global de la tarea
Resultados
En este apartado se presentan sucesivamente las características de las tareas analizadas desde el punto de vista de costo metabólico y las exigencias térmicas encontradas para los trabajos analizados.
1. Características de las tareas
Cada equipo de trabajadores está conformado por un supervisor que controla el proceso y por tres operarios encargados de las intervenciones sobre el horno. Estos trabajadores tienen un promedio de edad de 34 años, con una experiencia promedio de 6 años para el supervisor y de 7 años para los operarios.
El tiempo de ciclo de producción dura en promedio 118 minutos por cada colada de acero. Este tiempo puede variar en función de problemas técnicos o por cambio de rotación. En cuanto al proceso de laminación, el operario realiza su actividad de manera continua durante 60 minutos con recuperaciones de 30 minutos. La Tabla Nº 6presenta el registro de tiempo de actividad para los operarios de horno.
1.1 Características de las actividades analizadas
a. El ayudante de horno realiza su trabajo en bípedo. En la etapa de fundición el trabajador inyecta oxígeno a presión, para lo cual utiliza una lanza (tubo de metal de 5 mts. aprox.), el trabajador maniobra esta lanza con una o dos manos, elevando los brazos sobre la cabeza y realizando movimientos repetidos adelante-atrás, éstos son acompañados de desplazamientos laterales cortos.
La lanza puede ser manejada sucesivamente a la altura de los hombros y a la altura de la cintura, pero es primordialmente sobre la cabeza (períodos de 5 a 15 minutos en promedio) con la cual se realiza la acción, esto implica adoptar una posición de tronco en flexión (curvada hacia delante), con ampliación del polígono de sustentación, con apoyo sobre la pierna dominante y presión por extensión de la otra.
El operario también realiza desplazamientos (4 mts./promedio) para la movilización de mezcla de material con pala, realizando paleado de materiales al horno, manejo de barras de acero y realiza tareas de evacuación de materiales de la entrada del horno, adicionalmente realiza la toma de muestras, en estas dos últimas operaciones, desarrolla su actividad a una distancia de 1,50 mts. del horno.
b. El operario de válvulas, desarrolla su trabajo en bípedo, en la ejecución de sus actividades debe efectuar movimientos de brazos y manos para la liberación de tornillos y la ubicación de piezas. Por la ubicación de las zonas de trabajo, adopta una postura de trabajo con miembros superiores elevados por encima de los hombros y fuera de ángulos de confort. El operario maneja las herramientas con movimientos repetidos. Para el trabajo de banco se adopta una postura en bípedo con tronco ligeramente flexionado. En el foso de vaciado, se utiliza una barra de metal para estabilizar y guiar la cuchara, lo cual implica maniobrar con ésta manejándola con las dos manos y brazos a nivel de tronco y desplazamientos laterales. Los esfuerzos físicos están relacionados con el cierre y apertura de válvulas, para lo cual debe golpear con barra, ubicar placas, como componentes. También debe asegurar y atornillar piezas.
c. El operario de laminación, trabaja en bípedo, manteniendo la postura con ligeras flexiones de tronco <30º por un período de 1 hora, por 30 minutos de descanso. El operario maneja la horquilla con las dos manos, realiza movimientos repetidos de brazos y manos para girar-desplazar la barra de acero, estos movimientos se realizan con la mano dominante extendida por debajo del nivel de hombros y la mano opuesta extendida ligeramente por encima de la línea de hombros. Para realizar el giro de la barra de acero en proceso, el operario adopta una variedad de posturas en tiempos cortos, flexionando el tronco, realizando giros, extensión de brazos, desplazamientos de herramientas y movimientos repetidos para ajuste de componentes.
Para el desarrollo de la tarea, el operario realiza desplazamientos en la zona delimitada para halar y guiar el perfil, de acuerdo a la longitud del perfil puede estar más cerca o más distante de las cajas de desbaste. Para ello, realiza desplazamientos laterales inferiores a 2 mts. y desplazamientos adelante atrás para acercarse al ventilador. Es de notar que reciben radiación calórica de dos fuentes opuestas: el horno de precalentamiento y los perfiles en proceso, adicionalmente cuenta con una zona de circulación de aire lateral.
1.2. Encadenamiento de las actividades
En la Figura Nº 1, se presenta un actigrama que compara las actividades de 3 ayudantes de horno, las actividades que los trabajadores ejecutan se grafican en función de la duración y del encadenamiento en el momento de la ejecución de las tareas asignadas. El curso-grama de las actividades de cada ayudante permite comprender como se encadenan para cada uno de los operarios así como permite establecer las que demandan más tiempo de intervención.
2. Cálculo del metabolismo promedio por tareas
Luego de las series de observaciones efectuadas, se codifican las tareas y se registran en una tabla de doble entrada, en la cual se contrasta: las características de las posturas y movimientos principales con la duración de cada una de éstas.
De estas matrices se obtiene la composición de las tareas, en términos de la exigencia de tipo biomecánico (cargas estáticas y dinámicas, entre otros) para cada tarea a partir del registro de la frecuencia de aparición y los datos obtenidos para metabolismo promedio por tarea.
Para el ayudante de horno, se capturan los datos tomando los registros promedios de tiempo en el cual se realizan efectivamente cada una de las sub-tareas, aquí se toma en cuenta la duración promedio de cada etapa del proceso, se descuentan los tiempos de detención temporal y los tiempos de descanso que se producen en el desarrollo de la tarea.
Para el operario de válvulas que desarrolla sus actividades en dos escenarios de trabajo, el análisis registra las actividades en los dos casos y la matriz integra estas actividades en función de los tiempos efectivos de ejecución.
Las actividades de laminación son desarrolladas por los operarios de manera sincrónica, los datos obtenidos se registran por separado y luego se hace un análisis comparado, el tiempo registrado es el tiempo efectivo de desarrollo de las actividades en los períodos de trabajo establecidos.
Con estos resultados se procede a clasificar cada metabolismo de trabajo promedio y determinar su categoría en función de tres clases de metabolismo de trabajo, comparando dos escalas:
ESCALA 1
• trabajo ligero (<1600 Kc/jornada); trabajo moderado (1600-2000 Kc/jornada) y trabajo pesado (>2000 Kc/jornada) (Grandjean, 1983).
ESCALA 2
• trabajo ligero (<1600 Kc/jornada); trabajo moderado (1600-2700 Kc/jornada) y trabajo pesado (>2700 Kc/jornada) (TLVS, 1992).
Los resultados obtenidos permiten identificar inicialmente, que existen diferencias en la clasificación de acuerdo a las escalas. La Tabla Nº 7 muestra la calificación según los resultados obtenidos.
3. Índice WBGT en las tareas estudiadas
Para obtener el índice WBGT las mediciones se realizaron en un día soleado y en condiciones de producción normal, los resultados de las mediciones para los puestos estudiados y calculados a partir de los valores registrados de Tbs, Tbh y Tg. son: para el ayudante de horno 27°C, para el operario de válvulas 20,6°C y para el operario de laminación 28,2°C. La Tabla Nº 8 presenta los resultados obtenidos.
Los valores límites de exposición al calor especificado en la Tabla Nº 1, expresan las condiciones en las cuales se cree que casi todo trabajador, puede estar expuesto de manera continua sin efectos nefastos para su salud a condiciones térmicas exigentes. Estos TLV están basados en la hipótesis, según la cual casi todos los trabajadores, están aclimatados, completamente vestidos (pantalones ligeros y camisa) y consumen suficiente agua y sal. Adicionalmente, establece que los trabajadores deberían poder funcionar de manera eficaz en las condiciones de trabajo dadas sin que su temperatura corporal profunda sobrepase los 38ºC.
En nuestro caso se adiciona a estos valores el valor de índice Clo. En las tareas estudiadas se establece para los operarios de laminación el factor de corrección por vestimenta indica que para el cálculo de régimen de trabajo, la temperatura a tomar en cuenta se encuentra entre 27°C y 29°C. Para el ayudante de horno, por el uso de piezas de baja capacidad de liberación de calor, la temperatura a tomar en cuenta es de 31°C.
Otras condiciones registradas indican la presencia de un programa de hidratación (uso de jugos naturales y agua) y la disposición de áreas de descanso para las tareas con distribución porcentual de tiempos de recuperación (laminación 75% trabajo, 25% recuperación).
Discusión
A continuación se abordan tres aspectos de discusión: la pertinencia del método empleado para la determinación de la carga de trabajo, los problemas técnicos de este tipo de estudio en situación de trabajo y el interés en el uso de una herramienta de este tipo.
1. Pertinencia del método
La evaluación de la carga de trabajo a partir de un método indirecto, que no utiliza indicadores fisiológicos tomados directamente de los trabajadores en situación de trabajo, parece una vía útil para estimar la carga de trabajo y así poder determinar en qué trabajadores y en cuáles situaciones es necesario realizar estudios más profundos al tiempo que permite precisar las estrategias de prevención a poner en marcha.
Este método es una vía económica para identificar trabajadores en situación de riesgo, puede utilizarse también como una metodología sistematizada de seguimiento y de control continuado de las formas de exposición y de las estrategias de manejo de la carga de trabajo, sin embargo, se debe conservar la precaución asociada al uso de métodos basados en la observación (nivel de experticia de quien lo aplica).
El aporte de la ergonomía analítica es fundamental para el desarrollo de este método basado en la observación, ya que la estimación del metabolismo de trabajo responde a los siguientes principios:
a. Identificar el problema (estimación de la carga de trabajo y evaluación de la exposición a una exigencia térmica),
b. Analizar el problema a partir de herramientas de observación sistemática y asistida (codificación de acciones y registro en función del tiempo efectivo de ejecución),
c. Contribuir al desarrollo del diseño de soluciones adaptadas a las condiciones de trabajo (establecimiento de régimen de trabajo, diseño de espacios y determinación de estrategias de hidratación y de períodos de reposo y actividad).
El uso de tablas y escalas adaptadas, sin embargo, requiere un análisis cuidadoso desde el punto de vista de la identificación de la estructura de la actividad del trabajador, así como desde el punto de vista de requerimientos físicos y biomecánicos (posturas, movimientos, fuerzas estáticas y dinámicas), en estos casos es esencial precisar y diferenciar los períodos de exposición y de ejecución efectiva de las acciones (análisis cuidadoso de los tiempos efectivos, los reales no los teóricos). Lo cual constituye un medio de seguimiento a la situación de trabajo en términos de exposición y de los recursos de adaptación desarrollados por los trabajadores.
2. Problemas técnicos
Dos problemas deben ser destacados en el uso de este tipo de herramientas, en primer lugar el análisis de composición de las tareas, exige un observador entrenado y el uso de instrumentos de registro apropiado (Horwart, Meyer & Malchaire, 1988), en consecuencia la validez de estos registros, depende en gran medida del número de observaciones así como de la validación de estas observaciones con los trabajadores.
Este último aspecto es relevante si se toma en cuenta que existen, variaciones y regulaciones de una actividad que no son visibles a la simple observación, algunas estrategias de intervención dependen de la búsqueda de índices de control o de regulación del proceso. Dichas regulaciones están constituidas de informaciones útiles que en muchos casos reducen el compromiso físico de los trabajadores o a la inversa que demandan una exigencia física elevada en ciertas situaciones de alteración en el funcionamiento habitual de un sistema.
En estos casos, la observación debe integrar estos aspectos, ya que realizar el análisis a partir de un único registro, en una situación de variación extrema produce resultados distantes de las reales condiciones de exposición a la fuente de calor. La falta de un seguimiento riguroso de la exposición real de los trabajadores en función del tiempo efectivo de ejecución de las acciones, puede conducir a sobre estimaciones o sub estimaciones de la carga de trabajo.
De otro lado, en condiciones térmicas exigentes, el uso exclusivo del índice WBGT, presenta ciertas dificultades. Tal como lo indican Meyer, Rapp & Vogt (1997) este es un índice de fácil registro, sin embargo, es poco preciso si no se desarrolla un protocolo de análisis que sea consecuente con el desarrollo de las tareas.
En este punto, el análisis sistemático de tareas permite precisar cuál debe ser la cartografía a aplicarse en la toma de datos para obtener registros más confiables que permitan una correcta estimación del régimen de trabajo. La utilidad del índice WBGT se restringe al tamizado de situaciones de riesgo, es decir, es un útil de discriminación básica. Se debe recordar que este índice solo permite establecer que en situaciones de trabajo que están por encima de 25ºC puede presentarse riesgo térmico (Meyer et al, 1997).
3. Interés y límites de los métodos indirectos
El uso de escalas de referencias y tablas de cálculo del metabolismo de trabajo requiere tener a disposición datos cercanos a las características de la población estudiada, para ello se requiere estudiar los perfiles (nutricional, carga energética, metabolismo de base, somatotipos, indicadores antropométricos y fisiológicos) de la población trabajadora colombiana. Adicionalmente, aspectos como la edad de los trabajadores, género, estado físico, grado de entrenamiento y especialmente el factor de aclimatación pueden modificar la estimación de metabolismo de trabajo, esto considerando el espectro térmico diario en los países tropicales.
Se debe integrar en estos análisis los valores relacionados con el índice de aislamiento térmico por indumentaria, el uso de conjuntos de algodón o de elementos de protección no adaptados a las exigencias de permeabilidad e higroscopia, aumentan la sensación de calor afectando el confort térmico, lo cual produce deformaciones en los datos utilizados.
En la estimación del metabolismo de trabajo algunas precauciones deben ser consideradas, de acuerdo a Malchaire (2003) para un mismo trabajo y en condiciones semejantes de ejecución de una tarea, el metabolismo puede variar en aproximadamente +/- 5% de un trabajador a otro. Adicionalmente, cuando en la situación de trabajo se presentan grandes variaciones en la estructura de la tarea se pueden llegar a constatar variaciones que pueden ir hasta el 20% (Por adaptación de estrategias o por ausencia de éstas).
En este estudio las diferencias constatadas al hacer uso de las escalas de clasificación de los trabajos muestra como pueden estar presentes variaciones de evaluación, es por tanto importante al utilizar las tablas, determinar de manera simultánea y adecuada la estructura de las tareas, las condiciones térmicas y las características del entorno de trabajo (especialmente los problemas de clima y asoleación), esto permite obtener datos más cercanos a la realidad de las situaciones estudiadas y de las exigencias de trabajo. En este estudio se logró establecer que el tiempo efectivo de exposición con actividad física para el ayudante de horno es de 73%, para los operarios de válvulas y de laminación es de 62% del tiempo efectivo de trabajo. Esto significa una reconsideración al momento de analizar las calificaciones del nivel de actividad, ya que los trabajadores cuentan con tiempos de recuperación. Tiempos que además les permiten el desarrollo de mecanismos de regulación y de adaptación a la condición térmica y a la exigencia física de trabajo.
En el análisis se debe incluir la percepción de los trabajadores ya que el factor de aclimatación afecta de una u otra manera la sensación calor, el cual también influye positiva o negativamente en la percepción de la fatiga. En las situaciones de trabajo abordadas por este estudio, los trabajadores tienden a calificar su situación de trabajo entre normal y calurosa, lo cual muestra que a pesar de un índice WBGT elevado existe un buen factor de aclimatación.
Conclusión
Como se pudo observar en las dos escalas de valoración del nivel de actividad, se presenta una discrepancia en la calificación de los trabajos, sin embargo, esta diferencia se vincula a la intensidad del trabajo y a las consideraciones del nivel de exposición de los trabajadores a estrés térmico. En este sentido, el factor de corrección por vestimenta de la temperatura WBGT para estos trabajadores es de 2, lo que significa, por ejemplo que en los trabajos de laminación el régimen de trabajo – reposo, está bien establecido.
Sin embargo, se debe considerar para el análisis que la ejecución del trabajo del ayudante de horno, requiere prendas en carnaza (derivado del proceso de curtición del cuero, también llamada vaqueta) que lo protegen de partículas proyectadas, estas prendas dificultan la liberación de calor corporal y el sudor. En este caso específico el índice WBGT puede elevarse a 29ºC, de acuerdo a la tabla de corrección de factor Clo, es deseable para esta tarea un régimen de trabajo de 50% de trabajo y 50% de descanso. De acuerdo al análisis de tareas, este trabajador tiene la posibilidad de recuperar en 23% del tiempo efectivo de trabajo (7.6 horas). Lo que implica efectivamente se está cumpliendo un régimen de trabajo 50% / 50%.
La exposición a estrés térmico sugiere la necesidad de disponer espacios de recuperación y también el desarrollo de programas de hidratación. La aclimatación al calor es un factor crítico, para determinar si es aceptable o no continuar una actividad, especialmente cuando se sobrepasan los valores límites sugeridos en los criterios TLVS. Recordar que la aclimatación implica una serie de reacciones fisiológicas, que se adquieren gradualmente, que un trabajador para alcanzarlas plenamente puede requerir hasta tres semanas de actividad física contínua en condiciones de estrés térmico similares a las del trabajo a desarrollar. De igual manera que la pérdida de la aclimatación aparece cuando se deja la actividad en las condiciones de estrés térmico y que esta pérdida aparece en un plazo de tres o cuatro días.
En el estudio y estimación de la carga física de trabajo estos factores deben ser considerados, cuando los trabajadores parten y regresan de vacaciones o cuando se presenta una incapacidad, también cuando ingresa un trabajador nuevo. Este es un dato relevante especialmente porque la fatiga puede verse aumentada al igual que la pérdida de sales. De acuerdo a Jéquier (1980) la adaptación al calor y al frío afecta esencialmente los mecanismos implicados en las pérdidas de calor (vaso-dilatación o vaso-constricción cutánea, sudoración) mientras que la producción metabólica de calor se modifica poco.
Finalmente, los métodos indirectos de estimación del gasto energético y el empleo de un método factorial de estimación del gasto metabólico, muestran gran utilidad y además ponen en evidencia que es posible evaluar el costo metabólico de trabajo de un trabajador en su jornada a partir del registro sistemático del tipo y duración de las actividades desarrolladas por éste en su jornada de trabajo. También se evidencia que el costo energético de cada actividad puede expresarse en múltiplos del metabolismo de base y contribuir a homogeneizar los resultados obtenidos, a pesar del número de trabajadores estudiados (12), las condiciones de trabajo analizadas y la estructura de tareas permiten concluir que este acercamiento posibilita obtener resultados útiles a la estimación de la carga de trabajo. Sin embargo, es recomendable aplicar este método en una población más amplia para verificar los resultados obtenidos y el procedimiento empleado.
El modelo de intervención desarrollado para este tipo de trabajo es un aporte original de esta investigación que al ser aplicado sugiere la necesidad de llevar a cabo un análisis que se desarrolle por etapas, adicionalmente, éstas deben obedecer a diseño sistemático de registro de información. Como lo muestra el siguiente esquema que sintetiza el método desarrollado, las etapas incluyen diversos factores a integrar al análisis, que a continuación se describen y que están subordinadas al cumplimiento de la etapa anterior (Figura Nº 2).
El procedimiento a seguir sugerido indica que para desarrollar la intervención se debe definir previamente las unidades de análisis, esto significa delimitar correctamente el área de estudio. En este caso, se define la situación de trabajo a partir del encadenamiento de acciones que debe desarrollar el trabajador, esto puede significar que el trabajador interviene sobre diferentes dispositivos tecnológicos o actúa con diferentes escenarios los cuales pueden o no estar próximos geográficamente. Este análisis no se debe restringir a la idea tradicional de puesto de trabajo, es decir un espacio geográfico delimitado.
Una vez bien precisada esta unidad de análisis se procede a caracterizarla utilizando para ello, la construcción de cursogramas analíticos. En la elaboración de éstos y para tener una mayor precisión en la definición de las acciones y en los tiempos efectivos empleados, se debe registrar varios ciclos y varios trabajadores, este tipo de muestreo permite una mejor comprensión del encadenamiento de acciones, garantiza una adecuada y fiel codificación.
La precisión en la codificación es indispensable para llevar a cabo una correcta estimación de la tasa metabólica por acción y de igual manera en la obtención del costo metabólico promedio por actividad analizada. Para efectos metodológicos se recuerda que la actividad está estructurada por acciones que dependen del uso de operaciones de intervención precisas, estas últimas utilizadas por los trabajadores según la circunstancia productiva en la que debe desarrollar su actividad de trabajo.
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